{"id":476157,"date":"2013-08-26T13:23:06","date_gmt":"2013-08-26T11:23:06","guid":{"rendered":"https:\/\/llyc.global\/ideas\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/"},"modified":"2026-08-13T15:31:40","modified_gmt":"2026-08-13T13:31:40","slug":"politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/","title":{"rendered":"Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.revista-uno.com.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/02_25.jpg\"><\/a>Para entender la antig\u00fcedad de la imbricaci\u00f3n entre la pol\u00edtica (el poder social p\u00fablico) y la actividad financiero-empresarial (el poder social privado) hay que remitirse a la gran obra \u201cCarlos V y sus banqueros\u201d del eximio catedr\u00e1tico Ram\u00f3n Carande, que en tres vol\u00famenes no superados en cuanto a documentaci\u00f3n y rigor narrativo, relata las convulsas vinculaciones del Emperador con sus prestamistas. Fue en el siglo XVI, con la financiaci\u00f3n de las grandes gestas de Carlos I de Espa\u00f1a y V de Alemania, cuando surgi\u00f3 el embri\u00f3n de un sistema financiero paneuropeo del que derivaron algunas consecuencias que han llegado a nuestros d\u00edas.<\/p>\n<blockquote><p>La pol\u00edtica se vincul\u00f3 a valores ideol\u00f3gicos alejados de la eficiencia y la actividad empresarial y financiera a criterios de pragmatismo y eficacia<\/p><\/blockquote>\n<p>Con este antecedente hist\u00f3rico, que fue sofistic\u00e1ndose hasta que en el siglo XIX nacieron las haciendas para suministrar a los Estados recursos p\u00fablicos, ser\u00eda err\u00f3neo suponer que el pol\u00edtico y el empresarial son lenguajes diferentes. Por contrario, ambos son dialectos de un idioma troncal que consiste en lo que Gregorio Mara\u00f1\u00f3n denomin\u00f3 en su biograf\u00eda del Conde Duque de Olivares, la \u201cpasi\u00f3n de mandar\u201d. Pero la legitimaci\u00f3n del poder pol\u00edtico por los sistemas democr\u00e1ticos inorg\u00e1nicos estableci\u00f3 con el constitucionalismo moderno la preeminencia de la pol\u00edtica sobre el mercado a trav\u00e9s del sometimiento de \u00e9ste a la regulaci\u00f3n que sucumbi\u00f3 en la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta del siglo pasado.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revista-uno.com.br\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/025.jpg\"><\/a>Las opiniones p\u00fablicas azotadas por la crisis se preguntan acerca de qu\u00e9 instancias son las que gobiernan, si las electas plasmadas en Ejecutivos sometidos a control parlamentario, o los mercados, como concepto indeterminado y poli\u00e9drico (empresas, sistemas financieros, fondos). La sospecha de que entidades como el gran banco Goldman Sachs sean una instancia m\u00e1s decisora que los propios gobiernos, se ha hecho algo m\u00e1s que veros\u00edmil. Entre otras razones porque hay una literatura propia de la depresi\u00f3n que alienta estas versiones acerca de la opacidad de los poderes reales. El libro del periodista franc\u00e9s Marc Roche (\u201cEl Banco. C\u00f3mo Goldman Sachs dirige el mundo\u201d) es, seguramente, un relato hiperb\u00f3lico, pero hay datos incontestables: buena parte de su \u00e9xito consiste, no s\u00f3lo en su magn\u00edfico knowhow y un reclutamiento de personal milimetrado, sino tambi\u00e9n en su capacidad para incrustarse en las estructuras del poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>De GS han salido personajes de la entidad de Henry Paulson, secretario del Tesoro de los Estados Unidos con el presidente Bush, Robert Rubin que lo fue con Clinton, y nada menos que Sidney Weinberg que desempe\u00f1\u00f3 esa responsabilidad en la \u00e9poca del New Deal del presidente Roosevelt. De GS procede tambi\u00e9n el reci\u00e9n nombrado presidente del Banco Central Europeo, el italiano, Mario Draghi, y tantos otros prescriptores pol\u00edtico-financieros y empresariales que trabajaron en la entidad cuyo m\u00e1ximo responsable Lloyd Blankfein dice que hace \u201cel trabajo de dios\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, la modernidad, primero, y la contemporaneidad, despu\u00e9s, ha ido imponiendo la separaci\u00f3n actual que alcanz\u00f3 en los a\u00f1os ochenta la m\u00e1xima expresi\u00f3n de autonom\u00eda \u2013la pol\u00edtica por un lado, la empresa, por otro\u2013 en coherencia con la doctrina del liberalismo radical que aplicaron tanto el presidente de USA, Ronald Reagan, como la primera ministra brit\u00e1nica, Margaret Thatcher, y seg\u00fan la cual, la econom\u00eda y las transformaciones sociales deb\u00edan dinamizarse y proceder de la iniciativa privada. Ese corpus ideol\u00f3gico se materializ\u00f3 en la desregulaci\u00f3n que, seg\u00fan un amplio consenso cient\u00edfico, est\u00e1 en el origen de la actual recesi\u00f3n, que eclosion\u00f3 con la quiebra, en septiembre de 2008, del gigante Lehman Brothers, pero que enarbolaron, en buena medida, pol\u00edticos procedentes del entramado empresarial y financiero anglosaj\u00f3n. En ese contexto, el Estado-empresario se consider\u00f3 una aut\u00e9ntica blasfemia. La desregulaci\u00f3n llev\u00f3 a la privatizaci\u00f3n de las llamadas compa\u00f1\u00edas p\u00fablicas (energ\u00e9ticas y financieras), pol\u00edtica que en Espa\u00f1a se produjo a finales del siglo pasado y principios del actual, saneando las cuentas p\u00fablicas hasta el punto de permitir a nuestro pa\u00eds una entrada triunfal en la eurozona.<\/p>\n<blockquote><p>El trasvase desde la pol\u00edtica a la empresa para reorientar esa nueva relaci\u00f3n en esta \u00e9poca de regulaci\u00f3n ya se est\u00e1 produciendo. Dos ex presidentes del Gobierno espa\u00f1ol prestan sus servicios a Compa\u00f1\u00edas multinacionales<\/p><\/blockquote>\n<p>Durante estas d\u00e9cadas, los lenguajes pol\u00edticos y empresariales se bifurcaron hasta llegar a la incomprensi\u00f3n. La pol\u00edtica se vincul\u00f3 a valores ideol\u00f3gicos alejados de la eficiencia y la actividad empresarial y financiera a criterios de pragmatismo y eficacia. Una de las peores consecuencias de esa disonancia en los c\u00f3digos de comunicaci\u00f3n entre los dos \u00e1mbitos result\u00f3 ser que el talento se decant\u00f3 por el territorio mercantil y la pol\u00edtica se pobl\u00f3 progresivamente de mediocridad. Consecuencia que ahora vivimos en su m\u00e1xima expresi\u00f3n, de tal modo que, en Espa\u00f1a, pero no s\u00f3lo en Espa\u00f1a, las clases dirigentes se encuentran desprestigiadas ante opiniones p\u00fablicas que les requieren para que embriden la autonom\u00eda, a veces arbitraria, de sistemas empresariales y financieros que han terminado por causar la penosa situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>De nuevo emerge la regulaci\u00f3n y con ella una reformulada vecindad entre poder p\u00fablico y sistema empresarial. Las grandes \u00e1reas intervenidas o en proceso de serlo con normativas de fuerte control son la energ\u00e9tica, la financiera y la aseguradora. Va a existir m\u00e1s n\u00famero de empresas reguladas \u2013en su funcionamiento interno y de buen gobierno, en las retribuciones de sus directivos, en la obtenci\u00f3n de sus ingresos mediante el sistema de tarifa autorizada, en las reglas de la competencia\u2013 y van adquirir mayor protagonismo los organismos reguladores, que tender\u00e1n a ser m\u00e1s t\u00e9cnicos y, consecuentemente, m\u00e1s independientes. Adem\u00e1s, las Compa\u00f1\u00edas como tales \u2013y como resultado de la experiencia de la actual recesi\u00f3n\u2013 ser\u00e1n sometidas a responsabilidades cada vez m\u00e1s estrictas, como en Espa\u00f1a ha ocurrido con la implantaci\u00f3n de la criminal de las personas jur\u00eddicas.<\/p>\n<blockquote><p>Las grandes \u00e1reas intervenidas o en proceso de serlo con normativas de fuerte control son la energ\u00e9tica, la financiera y la aseguradora. Habr\u00e1 m\u00e1s empresas reguladas y m\u00e1s organismos reguladores<\/p><\/blockquote>\n<p>El tr\u00e1nsito entre las Administraciones P\u00fablicas y las empresas va a producirse por nuevos caminos que deben contar con gu\u00edas eficaces y traductores vers\u00e1tiles. El trasvase desde la pol\u00edtica a la empresa para reorientar esa nueva relaci\u00f3n en esta \u00e9poca de regulaci\u00f3n ya se est\u00e1 produciendo. En Espa\u00f1a, dos ex presidentes del Gobierno \u2013Gonz\u00e1lez y Aznar\u2013 prestan sus servicios a grandes Compa\u00f1\u00edas multinacionales; vicepresidentes que fueron, ministros en su momento, secretarios de Estado y otros cargos p\u00fablicos se han encaramado en posiciones determinantes en el \u00e1mbito empresarial como preludio de una nueva etapa en las complejas relaciones entre el poder pol\u00edtico y el econ\u00f3mico. En rigor, no estamos ante una gran novedad, pero s\u00ed ante un revival debidamente adaptado, ante un pulso en el que la pol\u00edtica quiere recuperar el terreno que le han arrebatado las fuerzas del mercado. Se trata de una convulsi\u00f3n sist\u00e9mica, general, global porque alude a la subordinaci\u00f3n del poder democr\u00e1tico sobre el f\u00e1ctico (aunque no sea en modo alguno ileg\u00edtimo) en la conciencia colectiva de los ciudadanos reclama una pauta irrenunciable: la subordinaci\u00f3n al dictado pol\u00edtico democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Esta y no otra es la gran cuesti\u00f3n. Si la desregulaci\u00f3n es la causa del mal causado de la recesi\u00f3n \u2013tesis de marchamo filos\u00f3fico escol\u00e1stico\u2013, regulemos de nuevo para encauzar energ\u00edas y establecer jerarqu\u00edas. Pol\u00edtica y empresa hablan el mismo lenguaje \u2013el del poder\u2013pero ser\u00e1 una interlocuci\u00f3n jerarquizada. Y esa conversaci\u00f3n es para expertos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para entender la antig\u00fcedad de la imbricaci\u00f3n entre la pol\u00edtica (el poder social p\u00fablico) y la actividad financiero-empresarial (el poder social privado) hay que remitirse a la gran obra \u201cCarlos V y sus banqueros\u201d del eximio catedr\u00e1tico Ram\u00f3n Carande, que en tres vol\u00famenes no superados en cuanto a documentaci\u00f3n y rigor narrativo, relata las convulsas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[87],"class_list":["post-476157","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ideas"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.7 (Yoast SEO v27.7) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder - LLYC<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"pt_BR\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Para entender la antig\u00fcedad de la imbricaci\u00f3n entre la pol\u00edtica (el poder social p\u00fablico) y la actividad financiero-empresarial (el poder social privado) hay que remitirse a la gran obra \u201cCarlos V y sus banqueros\u201d del eximio catedr\u00e1tico Ram\u00f3n Carande, que en tres vol\u00famenes no superados en cuanto a documentaci\u00f3n y rigor narrativo, relata las convulsas [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"LLYC\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/LLYC.Global\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-08-26T11:23:06+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-08-13T13:31:40+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"andrea\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@llorenteycuenca\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@llorenteycuenca\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"andrea\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder - LLYC","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/","og_locale":"pt_BR","og_type":"article","og_title":"Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder","og_description":"Para entender la antig\u00fcedad de la imbricaci\u00f3n entre la pol\u00edtica (el poder social p\u00fablico) y la actividad financiero-empresarial (el poder social privado) hay que remitirse a la gran obra \u201cCarlos V y sus banqueros\u201d del eximio catedr\u00e1tico Ram\u00f3n Carande, que en tres vol\u00famenes no superados en cuanto a documentaci\u00f3n y rigor narrativo, relata las convulsas [&hellip;]","og_url":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/","og_site_name":"LLYC","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/LLYC.Global\/","article_published_time":"2013-08-26T11:23:06+00:00","article_modified_time":"2026-08-13T13:31:40+00:00","author":"andrea","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@llorenteycuenca","twitter_site":"@llorenteycuenca","twitter_misc":{"Written by":"andrea","Est. reading time":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/"},"author":{"name":"andrea","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#\/schema\/person\/9f32ed7279b71b2ef5295806812ff9b4"},"headline":"Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder","datePublished":"2013-08-26T11:23:06+00:00","dateModified":"2026-08-13T13:31:40+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/"},"wordCount":1371,"commentCount":0,"articleSection":["Ideas"],"inLanguage":"pt-BR","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/","url":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/","name":"Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder - LLYC","isPartOf":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#website"},"datePublished":"2013-08-26T11:23:06+00:00","dateModified":"2026-08-13T13:31:40+00:00","author":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#\/schema\/person\/9f32ed7279b71b2ef5295806812ff9b4"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/#breadcrumb"},"inLanguage":"pt-BR","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/politica-y-empresa-los-lenguajes-del-poder\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Pol\u00edtica y empresa: los lenguajes del poder"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#website","url":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/","name":"LLYC","description":"Consultoria de comunicaci\u00f3n marketing y asuntos p\u00fablicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"pt-BR"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#\/schema\/person\/9f32ed7279b71b2ef5295806812ff9b4","name":"andrea","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"pt-BR","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ad24e19084a368dba52090fbba4f136747eb294cec890e3452f7924d43eb6c97?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ad24e19084a368dba52090fbba4f136747eb294cec890e3452f7924d43eb6c97?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ad24e19084a368dba52090fbba4f136747eb294cec890e3452f7924d43eb6c97?s=96&d=mm&r=g","caption":"andrea"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=476157"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":483642,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476157\/revisions\/483642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=476157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=476157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}