{"id":476237,"date":"2013-08-27T17:44:07","date_gmt":"2013-08-27T15:44:07","guid":{"rendered":"https:\/\/llyc.global\/ideas\/internet-un-nuevo-renacimiento\/"},"modified":"2026-08-13T15:31:12","modified_gmt":"2026-08-13T13:31:12","slug":"internet-un-nuevo-renacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/","title":{"rendered":"Internet, un nuevo renacimiento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.revista-uno.com.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/02_21.jpg\"><\/a><\/p>\n<p>Con la Red hemos entrado en una nueva era, en una \u00e9poca hist\u00f3rica tan profunda y con una significaci\u00f3n tan definida como la que se atribuye a la del Renacimiento. Las eras definitivas en el devenir de los humanos son aquellas en las que se produce una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter cultural con subsiguiente acceso generalizado al conocimiento. La cultura digital, aquella que se obtiene a trav\u00e9s de la Red, al mismo tiempo que se crea y recrea en ella sin soluci\u00f3n de continuidad, marca un antes y un despu\u00e9s en la contemporaneidad, abriendo una enorme y quiz\u00e1s insoslayable brecha entre aquellos que son hijos de esta nueva revoluci\u00f3n \u2013los humanos en pa\u00edses desarrollados por debajo de los treinta y cinco a\u00f1os\u2013 y aquellos otros que acceden a ella desde el anterior ciclo anal\u00f3gico.<\/p>\n<p>En definitiva: como se ha repetido hasta la saciedad, el mundo se divide hoy entre nativos e inmigrantes digitales. Pero este gap generacional no discrimina: la revoluci\u00f3n digital afecta a los unos y a los otros sin distinci\u00f3n. La digresi\u00f3n sobre las transformaciones que propicia la Red podr\u00eda ser inacabable, pero cabe subsumirla en cuatro grandes apartados en los que se resumen otros hasta alcanzar todos los sustanciales. El sistema relacional en la Red ha creado un aut\u00e9ntico paradigma en todos los sentidos.<\/p>\n<blockquote><p>Hoy el concepto de \u201camistad\u201d es polis\u00e9mico: lo mismo puede referirse\u00a0al amig@ de la infancia\u00a0que al de Facebook<\/p><\/blockquote>\n<p>La Red ha alterado el sistema de relaci\u00f3n de los humanos. Efectivamente, porque Internet se ha definido \u2013creo que con propiedad\u2013 como una universal conversaci\u00f3n basada en enlaces potencialmente infinitos de tal manera que las relaciones personales \u2013siempre f\u00edsicas, en otro tiempo epistolares, o fotogr\u00e1ficas o telef\u00f3nicas\u2013 se han convertido en virtuales porque no es necesaria la materialidad de un v\u00ednculo presencial, de una corporeidad, de una concreci\u00f3n s\u00f3lida.<\/p>\n<p>Hoy el concepto de \u201camistad\u201d es polis\u00e9mico: lo mismo puede referirse al amig@ de la infancia que al de Facebook; a trav\u00e9s de las redes sociales se puede establecer vinculaciones de trabajo \u2013oferta y demanda\u2013; son posibles las relaciones amorosas que pueden desembocar o no en una convivencia. Cabe, simplemente, la relaci\u00f3n por la relaci\u00f3n en s\u00ed misma, sin otro prop\u00f3sito que mantenerla.<\/p>\n<blockquote><p>La negaci\u00f3n del llamado \u201cderecho al olvido\u201d en Internet es, seguramente, la discusi\u00f3n \u00e9tica y jur\u00eddica m\u00e1s apasionante que pueda plantearse y, al tiempo, la m\u00e1s frustrante porque carece de soluci\u00f3n, al menos de momento<\/p><\/blockquote>\n<p>Daniel Glattauer es un joven novelista austr\u00edaco que ha arrasado con una novela en dos entregas \u2013\u201cContra el viento del Norte\u201d y \u201cLa s\u00e9ptima ola\u201d\u2013 en la que los protagonistas \u2013dos perfectos desconocidos\u2013 interact\u00faan a trav\u00e9s de correos electr\u00f3nicos. Todo el argumento de los dos libros se desarrolla en lenguaje propio de email, con la extensi\u00f3n del email y los tiempos del email. El p\u00fablico se ha sentido perfectamente c\u00f3modo en este nuevo formato literario que es el de nuestro tiempo: la relaci\u00f3n en la Red, la conversaci\u00f3n en la Red, el conocimiento de los otros a trav\u00e9s de la Red. Aunque en el fondo el ser humano siga siendo el mismo: Glattauer nos demuestra en sus dos textos que el amor existe en los tiempos digitales como antes en los anal\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Pero lo esencial es que el sistema de relaci\u00f3n, el modelo de conocimiento de los otros, el descubrimiento de los diferentes, la expansi\u00f3n de los c\u00edrculos vitales que marcaban la vida (la familia, la escuela, el trabajo) y condicionaban la urdimbre de enlaces con los otros se ha ampliado de manera casi planetaria.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revista-uno.com.br\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/021.jpg\"><\/a>Seguramente, este esquema de relaci\u00f3n es menos comprometido, m\u00e1s epid\u00e9rmico, pero, \u00bfpuede negarse que sea revolucionario y que ha alterado las pautas educacionales de nuestros hijos y j\u00f3venes y ha ofrecido a todos un nuevo horizonte de aproximaci\u00f3n a los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>Los derechos individuales no resisten ya la presi\u00f3n de la Red. El segundo cambio esencial sobrevenido con la Red es el que afecta al contenido tradicional de los derechos individuales. La privacidad ha saltado por los aires porque, aun siendo \u00e9ste patrimonio de todo ciudadano, la tecnolog\u00eda digital no conoce las barreras tradicionales y los legisladores no saben o no pueden restaurar el deterioro \u2013tantas veces injusto\u2013 que la Red infiere a los derechos constitucionalizados.<\/p>\n<p>Estar en la Red ha dejado de ser una opci\u00f3n; es una imposici\u00f3n y permanecer en ella podr\u00eda convertirse en una aut\u00e9ntica condena. La negaci\u00f3n del llamado \u201cderecho al olvido\u201d en Internet es, seguramente, la discusi\u00f3n \u00e9tica y jur\u00eddica m\u00e1s apasionante que pueda plantearse y, al tiempo, la m\u00e1s frustrante porque carece de soluci\u00f3n, al menos de momento.<\/p>\n<p>Y si el derecho a la privacidad es f\u00e1cilmente vulnerable en la Red \u2013y su infracci\u00f3n no sancionable e irreversible\u2013 todos los dem\u00e1s derechos que hacen sinergia con \u00e9l (honor, propia imagen) corren la misma suerte. La Red provoca, por eso, un desapoderamiento de facultades y pone en almoneda la carta de ciudadan\u00eda en el siglo XXI. Conectado con este decaimiento de los derechos convencionales del constitucionalismo del siglo pasado, se produce tambi\u00e9n la pelea ag\u00f3nica \u2013en sentido literal y en su acepci\u00f3n terminal\u2013 respecto del principio de la propiedad intelectual y de los derechos que de ella derivan, asunto que por su extensi\u00f3n oce\u00e1nica deber\u00eda abordarse de manera exclusiva y profunda.<\/p>\n<blockquote><p>La Red puede ser \u2013de hecho lo es\u2013 un veh\u00edculo diab\u00f3lico que ha sofisticado las formas de ejecuci\u00f3n delictivas m\u00e1s aviesas. A trav\u00e9s de Internet se perpetran los peores delitos desde la pederastia al tr\u00e1fico de drogas<\/p><\/blockquote>\n<p>El esfuerzo laboral y su prestaci\u00f3n han variado con la Red. Trabajar alud\u00eda antes, entre otras evocaciones, a estar. Lo laboral se entend\u00eda en un sentido siempre presencial, o, a lo sumo, mediante contactos frecuentes de car\u00e1cter personal. Sigue siendo as\u00ed, pero no en todos los sectores ni del mismo modo. Internet permite el trabajo desde el m\u00e1s remoto lugar del planeta, en tiempo real, con una inmediatez, incluso, superior a la f\u00edsica. La agrupaci\u00f3n de esfuerzos que exig\u00edan los trabajos en equipo derivaba de la necesidad de la comunicaci\u00f3n. Lograda esta tecnol\u00f3gicamente \u2013tanto escrita como visual\u2013 los protocolos laborales y su cortejo de connotaciones (productividad, esfuerzo, exactitud) han variado. Es el teletrabajo. O mejor a\u00fan: es el trabajo digital, a trav\u00e9s de la Red, con similares o superiores garant\u00edas de confidencialidad y rapidez. Tambi\u00e9n de productividad y de eficiencia. Hoy la inform\u00e1tica es una herramienta insertada en el concepto laboral de manera natural. Y a partir de esa constataci\u00f3n toda una revoluci\u00f3n \u2013horaria, ahorradora en esfuerzos, conciliatoria con la vida personal y familiar\u2013 emerge con una fuerza colosal.<\/p>\n<p>Lo peor y lo mejor es posible en la Red, desde el mayor altruismo a la peor delincuencia. No todo es progreso. La Red puede ser \u2013de hecho lo es\u2013 un veh\u00edculo diab\u00f3lico que ha sofisticado las formas de ejecuci\u00f3n delictivas m\u00e1s aviesas. A trav\u00e9s de Internet se perpetran los peores delitos contra la infancia (la pederastia), la trata de humanos (explotaci\u00f3n mediante la prostituci\u00f3n), el tr\u00e1fico de armas, la interconexi\u00f3n encriptada entre bandas terroristas, grandes estafas y fraudes, ventas de productos ilegales y, en particular, drogas prohibidas\u2026 una infinidad de manifestaciones delincuenciales que est\u00e1n parasitando la Red con grave riesgo para los colectivos m\u00e1s activos y vers\u00e1tiles en ella \u2013ni\u00f1os y j\u00f3venes\u2013 y m\u00e1xima impotencia de los poderes p\u00fablicos que ya han arbitrado secciones policiales digitales que han logrado ir descubriendo las sendas de los cr\u00edmenes digitales utilizando el lado positivo de la tecnolog\u00eda para combatir el perverso.<\/p>\n<p>Porque la Red, esa conversaci\u00f3n planetaria que tiende a lo infinito, no deja de ser un instrumento humano en el que se resumen todas las grandezas y todas las miserias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la Red hemos entrado en una nueva era, en una \u00e9poca hist\u00f3rica tan profunda y con una significaci\u00f3n tan definida como la que se atribuye a la del Renacimiento. Las eras definitivas en el devenir de los humanos son aquellas en las que se produce una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter cultural con subsiguiente acceso generalizado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[87],"class_list":["post-476237","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ideas"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v28.4 (Yoast SEO v28.4) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Internet, un nuevo renacimiento - LLYC<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"pt_BR\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Internet, un nuevo renacimiento\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Con la Red hemos entrado en una nueva era, en una \u00e9poca hist\u00f3rica tan profunda y con una significaci\u00f3n tan definida como la que se atribuye a la del Renacimiento. Las eras definitivas en el devenir de los humanos son aquellas en las que se produce una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter cultural con subsiguiente acceso generalizado [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"LLYC\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/LLYC.Global\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-08-27T15:44:07+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-08-13T13:31:12+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"andrea\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@llorenteycuenca\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@llorenteycuenca\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"andrea\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Internet, un nuevo renacimiento - LLYC","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/","og_locale":"pt_BR","og_type":"article","og_title":"Internet, un nuevo renacimiento","og_description":"Con la Red hemos entrado en una nueva era, en una \u00e9poca hist\u00f3rica tan profunda y con una significaci\u00f3n tan definida como la que se atribuye a la del Renacimiento. Las eras definitivas en el devenir de los humanos son aquellas en las que se produce una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter cultural con subsiguiente acceso generalizado [&hellip;]","og_url":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/","og_site_name":"LLYC","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/LLYC.Global\/","article_published_time":"2013-08-27T15:44:07+00:00","article_modified_time":"2026-08-13T13:31:12+00:00","author":"andrea","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@llorenteycuenca","twitter_site":"@llorenteycuenca","twitter_misc":{"Written by":"andrea","Est. reading time":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/"},"author":{"name":"andrea","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#\/schema\/person\/9f32ed7279b71b2ef5295806812ff9b4"},"headline":"Internet, un nuevo renacimiento","datePublished":"2013-08-27T15:44:07+00:00","dateModified":"2026-08-13T13:31:12+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/"},"wordCount":1395,"commentCount":0,"articleSection":["Ideas"],"inLanguage":"pt-BR","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/","url":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/","name":"Internet, un nuevo renacimiento - LLYC","isPartOf":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#website"},"datePublished":"2013-08-27T15:44:07+00:00","dateModified":"2026-08-13T13:31:12+00:00","author":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#\/schema\/person\/9f32ed7279b71b2ef5295806812ff9b4"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/#breadcrumb"},"inLanguage":"pt-BR","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/ideas\/uno\/internet-un-nuevo-renacimiento\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Internet, un nuevo renacimiento"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#website","url":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/","name":"LLYC","description":"Consultoria de comunicaci\u00f3n marketing y asuntos p\u00fablicos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"pt-BR"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/#\/schema\/person\/9f32ed7279b71b2ef5295806812ff9b4","name":"andrea","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"pt-BR","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ad24e19084a368dba52090fbba4f136747eb294cec890e3452f7924d43eb6c97?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ad24e19084a368dba52090fbba4f136747eb294cec890e3452f7924d43eb6c97?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ad24e19084a368dba52090fbba4f136747eb294cec890e3452f7924d43eb6c97?s=96&d=mm&r=g","caption":"andrea"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=476237"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476237\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":483622,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476237\/revisions\/483622"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=476237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/llyc.global\/pt-br\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=476237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}