XXXIV Cumbre Hispano-Portuguesa

XXXIV Cumbre Hispano-Portuguesa

Este miércoles los Gobiernos de España y Portugal han celebrado la XXXIV Cumbre Hispano-Portuguesa. La cita, que tiene una periodicidad anual, se ha desarrollado apenas cuatro meses después de la mantenida en Viana do Castelo (Portugal) entre ambas autoridades, debido al entorno político en España, con elecciones municipales en mayo, generales en diciembre y la presidencia del Consejo de la Unión Europea en el segundo semestre de este año.

El encuentro celebrado en Lanzarote, isla donde vivió durante varios años el Nobel de Literatura portugués José Saramago, ha estado orientado a la política atlántica y se han firmado 11 acuerdos en áreas como cultura, cohesión territorial, justicia o educación. Estuvieron presentes diez ministros de Portugal y nueve españoles, de las áreas de Asuntos Exteriores, Trabajo, Cohesión Social, Educación, Ciencia y Educación Superior, Medio Ambiente, Sanidad, Cultura, Infraestructuras y Justicia.

El presidente español, Pedro Sánchez, ha alabado la conexión entre ambos países, en sus vertientes histórica, geográfica, económica y comercial. Además, el reciente acuerdo entre ambos países por el H2MED ha estrechado su colaboración en el impulso del hidrógeno verde y en la lucha contra el cambio climático, además de haber ido de la mano en la implementación de la excepción ibérica para los precios del gas en la Península Ibérica.

En la declaración conjunta al final de la cumbre, los dos países han señalado las “excelentes relaciones” en un “contexto internacional complejo, marcado por la agresión de Rusia a Ucrania”. Pedro Sánchez destacó el incremento de las relaciones  económicas con Portugal, que ha sobrepasado los 48 mil millones de euros en 2022, y se refirió al país vecino como “el hermano portugués”.

La próxima Presidencia Española de la UE ha centrado las conversaciones entre ambos mandatarios, defendiendo que los retos a los que nos enfrentemos por la guerra de Ucrania deben ser afrontados de manera conjunta. España encuentra en Portugal un aliado para asuntos como el Pacto de Migración, las nuevas reglas fiscales, la reindustrialización de Europa o los precios de la energía. El objetivo debe ser acabar con la dependencia de Europa en aspectos tan fundamentales como los semiconductores, la energía o las materias primas. Finalmente, han incidido en la relevancia que los países ibéricos tienen como puentes entre los países de Mercosur y la Unión Europea.