La Minería Nos Mueve
Oficina
República Dominicana
Servicios
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Content Lab
Fecha
2025
Durante años, el sector minero dominicano tuvo una presencia limitada en la conversación pública. Su peso económico era evidente, pero su voz no ocupaba el mismo espacio en el debate sobre el desarrollo del país.
En 2025, ese contexto se volvió especialmente relevante. La minería representó el 51,9% de las exportaciones de República Dominicana y mantuvo un papel clave en la economía, el empleo y el desarrollo de comunidades vinculadas a su actividad. Al mismo tiempo, el sector enfrentaba un entorno marcado por la necesidad de modernizar la ley minera, responder a cuestionamientos sociales y fortalecer su licencia social para operar.
CAMIPE necesitaba algo más que visibilidad. Necesitaba construir legitimidad, explicar el valor de la minería formal y responsable, y abrir una conversación basada en evidencia, conexión humana y desarrollo sostenible.
¿Cómo devolverle voz a un sector que había permanecido fuera de la conversación pública y demostrar, con hechos, lo que aporta al país?
Solución
Construimos una estrategia integral para reposicionar al sector minero en la conversación pública dominicana. El punto de partida fue un análisis profundo de la conversación social en torno a la minería, que permitió actualizar el diagnóstico estratégico del sector e identificar territorios de narrativa, riesgos, oportunidades y actores clave.
A partir de esa lectura, desarrollamos La Minería Nos Mueve, una campaña pensada para conectar el valor económico del sector con su tangibilidad social. La narrativa se apoyó en dos ideas centrales: la prosperidad que permanece y la minería responsable. No se trataba solo de hablar de exportaciones, inversión o empleo, sino de mostrar cómo la minería formal también se traduce en caminos rurales, acceso a salud, formación técnica, becas, viviendas intervenidas y oportunidades para comunidades.
La campaña integró comunicación corporativa, asuntos públicos, creatividad, contenido paid, gestión digital y análisis de datos. El enfoque combinó pedagogía y conexión emocional: explicar qué es la minería legal y sostenible, desmontar prejuicios y poner rostro a su contribución en la República Dominicana.
Recuperar la voz del sector minero y sustituir el lenguaje corporativo tradicional por una narrativa basada en pedagogía, datos e historias humanas transformó a CAMIPE en el principal activo estratégico y escudo reputacional de la industria en la República Dominicana. Al incrementar +7% su voz activa en la conversación sectorial y ganó +14 puntos porcentuales de sentimiento positivo en el total de la conversación y un salto de +26 puntos en su índice de percepción neta (sNPS) que mide favorabilidad neta positiva en medio de un entorno de conflictividad social.
El trabajo digital se construyó sobre inteligencia de datos sostenida. A partir de un social listening semanal y de reportes específicos en momentos críticos, adaptamos la estrategia de contenido de forma mensual, semanal y diaria según la evolución de la conversación y la coyuntura pública. El ecosistema digital permitió llevar la narrativa a distintos públicos, reforzar el hub informativo y medir el rendimiento de los contenidos orgánicos y pagados.
Se integró un 65 % de contenido pedagógico para educar y desmitificar, sumado a +7 documentales que aterrizaron los datos macroeconómicos en realidades comunitarias tangibles.. Esta arquitectura de emisión, que cedió la palabra a proveedores locales, colaboradores y beneficiarios, hizo que el contenido emocional multiplicará por 2,5 el engagement rate, permitiendo que la campaña alcanzará un histórico 79 % de positividad, redujera la neutralidad a un 8 % y capitalizara cerca de 70.000 interacciones con un volumen de apenas 320 menciones.
En paralelo, activamos una estrategia de influencia y relacionamiento con stakeholders. Se estrecharon vínculos con directores de medios clave, se impulsaron columnas de opinión y notas estratégicas, y se trabajó el frente de asuntos públicos recopilando insights de legisladores y decisores para fortalecer la conversación sobre seguridad jurídica, modernización regulatoria y la nueva ley minera. CAMIPE pasó de ser un actor con baja presencia pública a articular una voz sectorial más clara, más visible y más preparada para defender el papel de la minería formal en el desarrollo del país.
La estrategia contribuyó con el proceso de construcción de la licencia social para operar del sector minero, combinando alianzas institucionales, gestión proactiva con medios y una narrativa humanizada sobre su impacto económico y social en las comunidades. También abrió espacios de diálogo y escucha con sectores tradicionalmente críticos, como la Iglesia, reforzando la idea de que la confianza se construye con vínculos sostenidos, compromisos cumplidos y una relación permanente con el entorno.