Prepárate para tu salud
Oficina
Estados Unidos
Servicios
Investigación y análisis de información
Desarrollo de campañas integradas
Activación digital y en redes sociales
Fecha
2023–2024
La PrEP es una de las herramientas más eficaces disponibles para prevenir el VIH. Pero la concienciación, y más aún la comprensión, no avanza al mismo ritmo que la ciencia.
En Missouri, esa brecha no se debía sólo a la falta de información. Los malentendidos, el estigma en torno al VIH y las barreras estructurales en el acceso a la atención sanitaria dificultaban que muchas personas incluso consideraran la PrEP como una opción. Esto era especialmente cierto en comunidades que históricamente habían quedado al margen de las conversaciones sobre salud pública: las poblaciones negras/afroamericanas y hispanas/latinas, las mujeres y las personas que viven en zonas rurales. Al mismo tiempo, las pruebas de VIH habían disminuido durante la pandemia de COVID-19, lo que reforzaba la urgencia de reconstruir la concienciación sobre la prevención. El reto era hacer que la PrEP resultara relevante, comprensible y accesible en la vida real.
¿Cómo se introduce una solución preventiva a personas que no han formado parte de la conversación y se consigue que realmente cale?
Solución
Antes de definir un mensaje, la prioridad fue entender cómo se percibía, se hablaba y, en muchos casos, se pasaba por alto la PrEP. Diseñamos un enfoque de investigación en varias fases en todo Missouri, combinando grupos focales, una encuesta a nivel estatal y entrevistas en profundidad con profesionales sanitarios. El objetivo era ir más allá de medir la concienciación para identificar las creencias, dudas y realidades estructurales que influyen en cómo las distintas comunidades se relacionan con la prevención del VIH.
Los hallazgos mostraron un panorama fragmentado. La concienciación existía, pero era inconsistente. La comprensión a menudo era parcial o distorsionada. Para muchas personas, las barreras iban más allá de la información. El estigma, el contexto cultural, el acceso a la atención sanitaria y las limitaciones cotidianas influían en si la PrEP siquiera se consideraba. Los profesionales sanitarios señalaron un reto paralelo: aunque siguen siendo una de las fuentes de información más fiables, las conversaciones sobre salud sexual y prevención del VIH no siempre son sencillas. Esa tensión afecta directamente a cómo se introduce, se recibe y se actúa sobre la información.
Con ese contexto, la campaña se construyó desde cero.
Desarrollamos tres líneas creativas y las validamos mediante una segunda ronda de pruebas cualitativas y cuantitativas con audiencias prioritarias en todo el estado, incluidas comunidades negras/afroamericanas y hispanas/latinas, mujeres y residentes de zonas rurales. Las respuestas fueron matizadas y no siempre coincidentes. Esa tensión se convirtió en un filtro clave, ayudando a refinar el trabajo hacia algo más preciso, más creíble y con mayor capacidad de conexión. La plataforma final replanteó la PrEP como parte de la prevención de la salud cotidiana: más cercana, más clara y más fácil de integrar en la toma de decisiones reales.
A partir de ahí, la campaña se activó en televisión, radio y canales digitales, incluyendo YouTube, Facebook, Snapchat y TikTok. La planificación de medios se diseñó para garantizar una cobertura consistente tanto en entornos urbanos como rurales, con especial atención a las zonas con mayor vulnerabilidad social.
Para ampliar el impacto más allá de los medios pagados, desarrollamos un kit de herramientas integral para el Departamento de Salud y Servicios para Personas Mayores de Missouri. Esto permitió a los socios de todo el estado activar la campaña a nivel local, manteniendo la coherencia mientras la adaptaban a sus comunidades. A lo largo del proceso, el trabajo se mantuvo alineado con marcos de salud pública establecidos, incorporando las directrices de los CDC, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. y la literatura científica relevante.
RESULTADOS