Signs of Pride obtuvo Bronce en Círculo de Oro 35 en la categoría Glass: Diversidad e Inclusión – Iniciativas, un reconocimiento que celebra el trabajo creativo que combate la desigualdad representando y empoderando conscientemente a comunidades históricamente marginadas.

La iniciativa nació en un contexto complejo: en los últimos años, más de 90 cambios legales han puesto en riesgo derechos fundamentales de la comunidad LGBTIQ+ en distintos países. Frente a este retroceso, decidimos demostrando que las pancartas que marcharon para cambiarlo todo, vuelven porque no todo ha cambiado.

Rescatamos los carteles de las primeras marchas del Orgullo y los devolvimos al Pride 2025 de la mano de quienes los alzaron por primera vez. Activistas senior que volvieron a ocupar el espacio público como protagonistas y voces vigentes en la conversación sobre derechos del colectivo.

La iniciativa impulsó el diálogo intergeneracional, devolvió visibilidad a quienes iniciaron la lucha y recordó que la inclusión no es tendencia, es compromiso continuo. Este reconocimiento valida el poder de las ideas cuando se construyen desde la autenticidad y el respeto por las comunidades a las que sirven.

Enhorabuena a todos los equipos y organizaciones involucradas.

En el marco de las elecciones presidenciales de 2026, la incertidumbre no es solo política: es regulatoria, económica y reputacional. Cada declaración de los candidatos no solo construye narrativa electoral, sino que anticipa posibles escenarios de gobernabilidad que impactarán directamente al sector empresarial, la estabilidad institucional y el clima de inversión en Colombia.

Por eso, desde LLYC presentamos “Escenarios de Gobierno – Colombia 2026”, un informe desarrollado por el equipo de Asuntos Públicos en colaboración con Deep Learning, que analiza el discurso de los cuatro principales candidatos presidenciales —Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella, Sergio Fajardo y Paloma Valencia— a través de ocho ejes temáticos clave: política y social, intervención en la economía, salud, energía e hidrocarburos, medio ambiente, macroeconomía y fiscal, seguridad y relaciones internacionales

Más allá de un análisis tradicional de propuestas, este estudio utiliza Analítica de Datos, Inteligencia Artificial y Procesamiento de Lenguaje Natural (NLP) para radiografiar más de 26.000 publicaciones y entrevistas, identificar patrones discursivos y clasificarlos en una Matriz de Gobernabilidad que permite anticipar niveles de confrontación, construcción de consensos o posibles rupturas institucionales.

 

Luz Ángela Sánchez
Directora Senior de Corporate Affairs

Felipe Saavedra
Gerente de Asuntos Públicos

Diego Torres
Gerente de Deep Learning

1. INTRODUCCIÓN

 
Estrategia y legitimidad en tiempos electorales

Las empresas en Perú ya enfrentaban un entorno exigente marcado por tres grandes fuerzas globales: la disrupción de la IA, la emergencia climática y el reordenamiento geopolítico. A estos desafíos estructurales se suma ahora un factor adicional de alta sensibilidad: el contexto preelectoral 2026, que no solo introduce mayor incertidumbre, sino que amplifica las tensiones políticas, regulatorias y reputacionales en el país.

En este escenario, la gestión empresarial no puede limitarse a la contención de riesgos. La presión electoral tiende a polarizar el debate público, acelerar decisiones normativas y elevar el escrutinio sobre el rol de las empresas en la sociedad. El desafío actual para las organizaciones ya no es simplemente sostener la operación, sino fortalecer la legitimidad, proteger la licencia social y anticipar escenarios de volatilidad.

Hoy, más que resiliencia, las empresas necesitan desarrollar antifragilidad: la capacidad sistémica de convertir el desorden y la volatilidad en una palanca de diferenciación estratégica y legitimación social. Ello, con el fin de reforzar su posicionamiento, su narrativa y su capacidad de influencia en un entorno que exigirá mayor coherencia, transparencia y liderazgo.
 

2. FICHA TÉCNICA Y METODOLOGÍA

 
Para entender la magnitud de este desafío, desde LLYC hemos procesado más de 49.5 millones de publicaciones en la plataforma X (antes Twitter) y analizado el comportamiento de 171 mil autores entre enero de 2024 y finales de 2025. La elección de esta plataforma no es casual: se ha consolidado como la arena política por excelencia, el espacio donde convergen los asuntos de riesgo corporativo con la conversación pública y donde los candidatos confrontan y definen la agenda nacional.

El análisis se centró en identificar menciones y percepciones, dentro de las conversaciones digitales, asociadas a los tres sectores principales de la economía peruana: primario, secundario y terciario. Cada uno de estos sectores agrupa actividades clave que impulsan el desarrollo económico y empresarial del país.

Sectores analizados:

  • Sector Primario: Comprende actividades vinculadas a la extracción y aprovechamiento directo de recursos naturales.
    – Empresas analizadas: 240
    – Actividades principales: Agroindustria, Minería y Pesca
  • Sector Secundario: Abarca procesos industriales orientados a transformar materias primas en productos elaborados.
    – Empresas analizadas: 253
    – Actividades principales: Manufactura y Construcción/Infraestructura
  • Sector Terciario: Incluye los servicios que facilitan la producción, distribución y consumo de bienes y servicios.
    – Empresas analizadas: 571
    – Actividades principales: Comercio y Servicios

La metodología de análisis combina técnicas de ciencia de datos, big data y procesamiento de lenguaje natural. Este enfoque permite identificar patrones de conversación, evaluar el tono emocional de las menciones y detectar temas con potencial de posicionamiento reputacional para quienes lideran las principales organizaciones del país.

En este estudio se utilizaron herramientas especializadas desarrolladas por LLYC:

  • Evaluación de categorías: el análisis semántico de las menciones fue realizado bajo el modelo NLP by LLYC, que permite clasificar contextos temáticos como sostenibilidad, liderazgo, innovación o impacto social.
  • Análisis de sentimiento: se aplicó la plataforma GEA, entrenada específicamente para el español latinoamericano, con una efectividad del 75 % en la clasificación de menciones positivas, neutrales o negativas.
  • Mapeo de territorios y prospecciones: se incorporó la metodología de Antifragilidad (Radar de Riesgos), que permite identificar asuntos de riesgo potenciales que podrían afectar la actividad empresarial, facilitando su priorización y gestión preventiva.

Sobre las empresas analizadas

Para esta edición, se seleccionaron 1,064 empresas consideradas entre las más relevantes del país, tomando como base criterios relacionados con su tamaño y/o con el alcance e impacto de su presencia en redes sociales. Cada una de estas empresas fue analizada desde dos dimensiones complementarias:

  • La conversación pública espontánea, donde su nombre aparece en publicaciones o menciones relacionadas con su marca y/o productos principales.
  • El contenido que comunican directamente, desde sus cuentas oficiales de X, donde se expresa su enfoque propio empresarial, visión de negocio o posicionamiento.

Comparativo entre periodos

Para aislar el verdadero impacto del clima electoral en las empresas, nuestro análisis contrasta dos momentos clave. Establecimos primero una línea base entre enero de 2024 y mayo de 2025, definiendo el comportamiento “estructural” de la conversación digital en un periodo de relativa estabilidad. Luego, comparamos este estándar con la actividad registrada durante el segundo semestre de 2025, marcado por el despliegue de la campaña preelectoral.
 

 

3. PRINCIPALES HALLAZGOS

 
La politización del riesgo: Cuando los asuntos corporativos entran en campaña
Los datos muestran una variación clara en la tendencia: los riesgos corporativos graves registraron un incremento del 50% al entrar en campaña. Este aumento sugiere que el contexto político funciona como un amplificador de la conversación: situaciones operativas o técnicas que habitualmente se gestionan en esferas especializadas, ahora encuentran una mayor resonancia en la opinión pública general.

En este escenario, la relevancia de un asunto de riesgo no depende exclusivamente del hecho en sí, sino de su alineación con la agenda pública del momento. Las tensiones empresariales, desde interrupciones de servicio hasta coyunturas laborales, se integran con mayor facilidad en el debate público, sirviendo frecuentemente como ejemplos tangibles para ilustrar narrativas o posturas de campaña.

Nuevos detonantes: La activación de riesgos latentes
El inicio de la campaña no solo ha intensificado los riesgos existentes, sino que ha activado nuevos asuntos de riesgo político-institucionales que impactan directamente en la estabilidad operativa de las compañías. Nuestro análisis detecta que temas como la fragmentación electoral 2026, la reforma de pensiones, la permisividad ante la minería informal (REINFO), y el uso político de empresas públicas han ingresado con fuerza en la agenda.

Lo relevante de esta activación es su concentración. Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori, independientemente de su ubicación en las encuestas, concentran una parte significativa de la conversación, lo que indica que estos temas técnicos se están utilizando como herramientas de diferenciación en la disputa electoral.
 

 
La metamorfosis de la severidad: Cuando lo técnico se vuelve crítico
El contexto electoral está reconfigurando la jerarquía de riesgos. La campaña actúa como un catalizador que altera la clasificación de riesgo de asuntos que, en contextos ordinarios, podrían ser más leves, al tener una naturaleza predominantemente técnica. El análisis comparativo evidencia saltos cualitativos en la criticidad de temas específicos:

  • En el Sector Primario, el asunto de “Permisos de operación y consultas previas” se trasladó hacia la criticidad máxima. Lo que antes era un trámite administrativo, hoy es un tema de debate nacional impulsado por narrativas de defensa territorial o soberanía.
  • En el Sector Secundario, la “Contratación y retención del talento” escaló posiciones de severidad, dejando de ser un tema interno de recursos humanos para convertirse en una discusión pública sobre derechos y condiciones laborales.
  • En el Sector Terciario, la “Percepción de inseguridad ciudadana” se ha consolidado como un riesgo crítico indiscutible, donde la responsabilidad estatal se traslada frecuentemente a la expectativa de seguridad que debe brindar el privado.


 
La Integridad como el nuevo campo de batalla
La gravedad reputacional de un riesgo ya no debe determinarse únicamente por su impacto financiero o su probabilidad de ocurrencia. Es indispensable evaluar qué expectativas están comprometidas, cuán relevantes son para los grupos de interés, cómo modifican sus percepciones y actitudes, y hasta qué punto la organización es vulnerable ante una posible amplificación del problema en medios y redes sociales. En la era de la hiperconectividad, una amenaza reputacional puede escalar en cuestión de horas y cambiar el rumbo de una marca.

Uno de los hallazgos más significativos del periodo es la reconfiguración de las expectativas sociales. Si bien la dimensión de “Contribución” (el aporte de la empresa al entorno) mantiene su predominancia en volumen, la dimensión de Integridad ha registrado el incremento más notable, elevando su número de asuntos de riesgo en un 55%.

Este dato evidencia un cambio en el paradigma del escrutinio público: la valoración corporativa ya no depende exclusivamente de la solvencia financiera o la calidad comercial, sino que se vincula estrechamente a la conducta ética. Temas como la transparencia, el cumplimiento normativo y las prácticas de mercado han pasado a ocupar el centro de la agenda. En un contexto electoral donde el discurso anticorrupción es un eje central del debate, la integridad deja de ser un componente de cumplimiento para convertirse en un activo estratégico indispensable para la protección reputacional.
 

 

 
Radiografía sectorial: Diversificación de la exposición
El análisis por sectores económicos revela que la presión reputacional impacta de manera diferenciada, respondiendo a la naturaleza operativa y la visibilidad de cada industria ante la opinión pública.

  • Sector Terciario (Servicios, Banca, Retail): Se consolida como el frente de mayor exposición. Al concentrar el mayor volumen de conversación y presentar un 78% de riesgos calificados como graves o críticos, este sector enfrenta una fricción directa con la ciudadanía. La percepción de inseguridad, la continuidad de los servicios y las prácticas comerciales son los principales vectores de riesgo, amplificados por una demanda social de eficiencia que trasciende la capacidad de respuesta estatal.
  • Sector Secundario (Industria y Construcción): Registra el mayor incremento relativo en la actividad de riesgo (+33%). La conflictividad en este segmento ha evolucionado: más allá de los impactos industriales tradicionales, la agenda se ha visto marcada por cuestionamientos sobre transparencia en licitaciones y tensiones en las relaciones laborales. Esto sugiere que la credibilidad del sector enfrenta un desafío de confianza que va más allá de lo técnico.
  • Sector Primario (Minería, Agro, Pesca): Mantiene una presión estructural, ahora exacerbada por la polarización política. El aumento en la severidad de los riesgos responde a la discusión sobre la viabilidad de operaciones y la gestión social. Se observa una instrumentalización política del sector, donde las posturas sobre la minería —desde la formalización hasta la intervención estatal— se utilizan para definir identidades ideológicas, elevando la incertidumbre regulatoria para las empresas formales.

La asimetría discursiva: El silencio corporativo
El análisis de actores evidencia un desequilibrio estructural en la conversación pública. Mientras el ecosistema mediático —medios, periodistas y comunicadores— ejerce una hegemonía discursiva al controlar más de la mitad del volumen total, la presencia de voceros corporativos es residual.

Este retraimiento no es inocuo; implica ceder espacios de influencia. Al no participar activamente en el debate público sobre los desafíos de sus propios sectores, las organizaciones permiten que terceros construyan la narrativa, definan responsabilidades y encuadren la reputación de la industria. Actualmente, el relato sobre el sector privado está siendo articulado por actores externos, sin el contrapeso necesario de la visión empresarial.
 

 

4. OPORTUNIDADES

 
La Antifragilidad como imperativo estratégico
El escenario electoral 2026 obliga a replantear el modelo de gestión. Ya no es suficiente mitigar o contener crisis cuando estallan. Las organizaciones deben evolucionar desde una postura reactiva (de contención de crisis) hacia una estrategia de antifragilidad, capaz de transformar la volatilidad política en ventaja competitiva y reputacional.

Esto implica tres líneas de acción fundamentales:

  1. Recuperar la narrativa: Es necesario equilibrar el debate público activando voces autorizadas que aporten visión técnica y sectorial frente a la politización de los temas empresariales.
  2. Inteligencia contextual: El riesgo político debe integrarse en la matriz de decisiones del negocio. No basta con monitorear; se requiere capacidad anticipatoria para ajustar la operación ante los picos de tensión del ciclo electoral.
  3. Gestión radical de la integridad: En una era de desconfianza, la mejor defensa es la consistencia. Las empresas que logren evidenciar su aporte real a la sociedad y blinden su conducta ética serán las que logren legitimarse y salir fortalecidas de la coyuntura.

Fortalecer el liderazgo en inteligencia artificial es hoy más que nunca una decisión estratégica que define nuestro futuro y el de nuestros clientes. Hemos dado un paso decisivo con los nombramientos de Jesús Moradillo como AI Strategy General Director en Europa y Fede Isuani como AI Strategy General Director en Américas. Este doble liderazgo transversal nos permite acelerar el diseño, el desarrollo y el escalado global del portfolio de soluciones de IA, anticipándonos a las demandas reales de los mercados y colocándonos en la vanguardia de la innovación aplicada tanto en comunicación como en marketing y asuntos corporativos.

Nuestra ambición para los próximos años es consolidar una oferta de inteligencia artificial orientada a producto, con soluciones aplicables y replicables que impacten directamente en el negocio de nuestros clientes. La estrategia ‘The Next Mindset’ se hace tangible con la creación de una unidad de IA que, lejos de tratar la transformación como tendencia puntual, reconoce la llegada de un nuevo paradigma: la visibilidad, el posicionamiento y la reputación ya no sólo se construyen para personas, sino para algoritmos y agentes inteligentes que interpretan la realidad y condicionan las decisiones. Ambos directores generales impulsan así la evolución de la IA en la compañía hacia servicios market-ready, con foco en resultados concretos y sostenibles, coordinando talento en estrategia, creatividad, tecnología, datos y corporate affairs.

Para Fede Isuani, “la IA no es una tendencia tecnológica; es un cambio de era”. Y Jesús Moradillo añade: “Está redefiniendo el modelo completo de relación entre organizaciones y sus públicos”. Ambos perfiles combinan la visión estratégica y de producto con una amplia experiencia en la fundación y dirección de compañías innovadoras como Apache y BESO, ahora integradas en LLYC. Este know-how único les permite leer el contexto y garantizar la ejecución efectiva de nuevas propuestas de valor, apoyados por referentes técnicos como Miguel Lucas (Director de Innovación) y Daniel Fernández Trejo (Director General de Deep Learning).

Como parte de nuestra apuesta, os invitamos a profundizar en nuestro posicionamiento y análisis en inteligencia artificial a través de:

Estas piezas reflejan el enfoque de nuestra visión, y son una oportunidad para sumarse a una conversación de alto valor sobre el impacto real de la IA.

Desde nuestra estructura global, reforzamos así un modelo de colaboración transversal que conecta estrategia de producto, adopción de mercado y liderazgo técnico. Esta organización nos permite anticipar tendencias, crear valor a escala e integrar la mejor inteligencia colectiva para transformar los retos de hoy y mañana en oportunidades de liderazgo.

Si quieres formar parte del liderazgo que viene ponte en contacto con nosotros para que podamos seguir creando valor juntos.

El ecosistema digital atraviesa una nueva transformación acompañada de una crisis de identidad. Mientras las plataformas tradicionales se llenan de ruido sintético y las marcas buscan nuevas estrategias para conseguir atención, el usuario humano está redefiniendo su relación con la pantalla. Estamos cambiando no solo la forma en que habitamos las redes, sino también cómo las usamos para relacionarnos.
 

01. LA BATALLA POR EL SHARE OF CULTURE

No se trata de comprar el espacio publicitario, sino de hackear la narrativa

Los grandes eventos (Superbowl, Grammys, Oscars, Benidorm Fest…) ya no son hitos televisivos, son “hogueras digitales” alrededor de las cuales se calienta la conversación social. La batalla ya no es por el share de televisión, sino por el share of culture. Las marcas que triunfan no son las que patrocinan el evento, sino las que mejor interpretan el meme que sale de él.

El Share of Culture es el nuevo KPI de oro: ya no mide el ruido o la cantidad, sino tu relevancia real en la vida de la gente. Mientras el Share of Voice se obsesiona con la frecuencia, la cuota cultural se infiltra en el lenguaje, los memes y la conversación orgánica. Es la diferencia definitiva entre interrumpir el contenido con un anuncio o ser el contenido que la audiencia elige compartir.

Un ejemplo magistral de esto es cómo IKEA aprovechó la presencia de Bad Bunny en la Super Bowl. Sin pagar los millones que cuesta un spot de 30 segundos, lograron colarse en la conversación mediante creatividad reactiva y conocimiento profundo de los códigos del artista. Del mismo modo, el análisis de las reacciones de otras marcas al show de Bad Bunny demuestra que la velocidad y el contexto son los nuevos KPIs de la relevancia.

La planificación rígida está muerta. Las marcas necesitan newsrooms ágiles capaces de detectar un micro-momento cultural y reaccionar en minutos. Estar donde todo el mundo mira es fácil (si tienes presupuesto); hacer que te miren a ti cuando el evento principal está ocurriendo requiere capital cultural, no solo económico.
 

02. VUELVE LA GUERRA DE LOS LOGOS: EL CONFLICTO COMO ENTRETENIMIENTO

Cuando el “beef” corporativo se convierte en contenido orgánico

Históricamente, las marcas han competido mediante la publicidad comparativa en televisión o vallas, utilizando la rivalidad para ganar relevancia. Sin embargo, este fenómeno ha evolucionado y se ha trasladado a las redes sociales, a un terreno mucho más fértil e inmediato.

Con el auge del “beef” corporativo, el quid de la cuestión, el conflicto se traslada al ecosistema social. La estrategia sigue siendo la misma (el aspirante retando al líder, o dos gigantes midiéndose cara a cara), pero el canal ha cambiado las reglas de la velocidad, el formato e, incluso, el tono.

Lo hemos visto con la agresividad táctica de Samsung, que no dudó en responder al polémico anuncio ”Crush” de Apple con un “Creativity cannot be crushed”, posicionándose como el defensor de los creadores frente a la apisonadora de la manzana. En la misma línea, el eterno clásico Pepsi vs. Coca-Cola revivió en la Super Bowl, utilizando la iconografía del rival para reafirmar su propia identidad.

Esta tendencia alcanza cotas de ironía fina en el sector automovilístico, donde BMW felicitó a Mercedes-Benz por su aniversario con un mensaje envenenado: “gracias por inventar el coche para que nosotros pudiéramos inventar el placer de conducir”. La batalla entre ambas marcas es ya un clásico. Incluso en el fast food, KFC y Carl’s Jr. han llevado sus diferencias a TikTok, entendiendo que la audiencia premia la audacia y el humor ácido por encima de la corrección política.

El conflicto, bien gestionado, es un potente generador de sentimiento de pertenencia, de comunidad, pero el éxito reside en encontrar ese sweet spot de picardía que no cruza la línea de la mezquindad ni lo ilegal. Cuando se golpea con la agilidad y el tono exacto, se logra una triple activación: los fieles cierran filas, los haters amplifican el mensaje y los neutrales se giran a mirar. Sin embargo, el riesgo es alto: si llegas tarde o el chiste no tiene gracia, no eres audaz: eres una marca desesperada gritando en una habitación vacía.
 

03. LA TEORÍA DEL BOSQUE OSCURO Y EL INTERNET ZOMBI

¿Dónde se esconde la conversación humana cuando los bots inundan las redes?

Si alguna vez has sentido que tu timeline parece artificial, no estás solo. La “Teoría del Internet Muerto” ha dejado de ser solo una conspiración para convertirse en una realidad palpable: gran parte del tráfico y la interacción actual es generada por bots hablando con otros bots. El experimento de Moltbook, una red social exclusiva para IAs donde los humanos solo pueden “observar”, es la prueba definitiva.

En Moltbook, las interacciones están guionizadas y coordinadas. ¿Nos conformaremos con ser espectadores de una ficción social? La respuesta humana ante este entorno hostil y sintético es lo que se conoce como la “Teoría del Bosque Oscuro”. Ante un internet público lleno de depredadores y ruido, los usuarios optan por el silencio y el ocultamiento. La verdadera conversación se está moviendo a entornos privados: grupos de WhatsApp, canales de Discord, Telegram y comunidades cerradas.

Pero hay una lectura esperanzadora en este fenómeno: la pulsión humana por conectar es indestructible. Por más que el entorno digital se sature de ruido sintético y algoritmos que marginan lo social, las personas siempre encontrarán grietas por donde seguir relacionándose. La existencia de estas comunidades privadas demuestra que no estamos “matando” internet, sino rescatando su promesa original. Para las marcas, esto no es el fin, sino una evolución hacia la calidad: dejemos de obsesionarnos con el alcance masivo de los bots y empecemos a valorar que, contra todo pronóstico, los humanos seguimos buscando desesperadamente a otros humanos.
 

04. INSTAGRAM, IA Y LA REDEFINICIÓN DE LA AUTENTICIDAD

La batalla semántica por la autenticidad explota en las redes

Vivimos en una paradoja constante: mientras la tecnología permite generar y está apostando por lograr la perfección infinita, los usuarios nunca han tenido tanta sed de realidad, verdad y naturalidad.

Esta reflexión va muy en línea de la sugerencia que hace Adam Mosseri al afirmar que la “autenticidad” que se puede lograr con la IA es toda una declaración de intenciones. Es el intento de las plataformas por redefinir sus negocios, apostando por el volumen y la velocidad.

Las plataformas intentan validar el contenido sintético (slop de IA) como “auténtico” para priorizar el volumen, pero lo cierto es que la audiencia ya está saturada de tanta perfección artificial. Esta fatiga visual ha generado un rechazo instintivo hacia lo fabricado en serie, devolviendo el valor real a los creadores. Al final, lo que ninguna IA puede simular es la capacidad de inyectar contexto, vulnerabilidad y verdad; activos humanos que hoy son refugio frente al algoritmo.

La conclusión es clara: no se debe comprar la narrativa de las plataformas por defecto. Lo que le conviene a Meta no es necesariamente lo que una marca necesita para construir confianza. En un ecosistema de contenido sintético infinito, el verdadero valor reside en lo real y en la imperfección humana. En la verdad. Hoy, ser “perfecto” es el camino más rápido hacia la irrelevancia.

El déjà vu de nuestro tiempo ya no es sentir que has vivido algo antes, es hablar de un producto y ver su anuncio segundos después en tu móvil. Ya hemos asumido que los buscadores nos escuchan. Pero, ¿qué ocurre cuando la conversación se vuelve íntima, profunda y emocional con un asistente de IA?

En el episodio 7 de la quinta temporada de Esto es lo que AI, estrenamos formato con nuestra nueva sección de actualidad “Esto ya caducó”. Diseccionamos las noticias más surrealistas y críticas del momento: desde agentes autónomos que crean su propia religión (el “Kurustafarianismo”) y redes sociales exclusivas para bots, hasta los despidos masivos en Amazon y Washington Post, donde la IA figura como la justificación perfecta para la eficiencia corporativa.

En la tertulia central, analizamos el fenómeno Wani Wani: la integración de la insurtech española Tuio en ChatGPT que provocó un terremoto bursátil en gigantes como Willis Towers Watson y Aon. ¿Es una disrupción operativa real o una reacción histérica del mercado?

Debatimos sobre el futuro modelo de negocio de OpenAI y su papel como posible gatekeeper de internet. ¿Venderán nuestros datos conversacionales para alcanzar el break-even? ¿Estamos pasando de una IA que predice el futuro a una que nos excluye por nuestros datos?

Conducen Adolfo Corujo y ELAI (Luis Martín), junto al análisis crítico de nuestros expertos Miguel Lucas, Julio Gonzalo y Patricia Charro.

Además, completamos el episodio con nuestras secciones habituales: Pioneros de la IA, con Margorieth Tejeira y ¿AI también?, con Ángela Ortega.

Escúchalo ahora y descubre por qué en la era de la IA, la moneda de cambio más valiosa son tus conversaciones.

También en Ivox, Apple Podcast, Cuonda y Amazon Music.

PRovoke Media  ha incluido a LLYC en su lista de las 20 mejores agencias de PR financieras del mundo, dentro de lo que la publicación describe como el examen más exhaustivo del sector global de las agencias de relaciones públicas de su historia.

Formar parte de esta lista refleja la solidez de nuestra práctica de comunicación financiera en un momento en que la actividad de M&A está cada vez más condicionada por el escrutinio regulatorio, las expectativas de los stakeholders y la complejidad reputacional.

Este hito refuerza también nuestro reconocimiento continuo en el asesoramiento de M&A. Según las league tables de Mergermarket, cerramos 2025 situándonos en el Top 10 Global de asesores de PR en M&A por número de operaciones, consolidando nuestra posición en una de las áreas más exigentes de la comunicación corporativa.

En todos los mercados y sectores, nuestros equipos apoyan a compradores, vendedores y empresas objetivo en entornos de alto riesgo donde la comunicación no es algo periférico a la operación, sino una pieza fundamental para su éxito.

Este reconocimiento nos anima a seguir fortaleciendo una práctica que combina experiencia financiera, capacidades en asuntos corporativos y narrativa estratégica, ayudando a las empresas a navegar la complejidad con claridad y confianza.

En el panorama actual de influencia global, la idea del “crossover estadounidense” ha muerto definitivamente. Los artistas y las marcas ya no necesitan diluir su identidad para encajar en un molde occidental y anglosajón. Al contrario, hemos entrado en la era de la autenticidad radical, donde la especificidad cultural impulsa la relevancia global en lugar de limitarla.

No se trata de una moda pasajera. Representa un cambio fundamental en cómo se crea y se sostiene el poder cultural y comercial. Las organizaciones que sigan persiguiendo a una audiencia genérica “global”  y neutral, corren el riesgo de volverse invisibles para las comunidades más dinámicas e influyentes del mundo.

El ascenso de Bad Bunny ofrece una serie de lecciones claras sobre el branding global moderno y lo que se necesita hoy en día para competir en un escenario verdaderamente multicultural.

El “Benito Blueprint“: La localización como superpoder global

Durante décadas, el camino aceptado hacia el éxito internacional para los artistas latinos pasaba por las traducciones al inglés, una estética edulcorada y concesiones culturales. Benito Antonio Martínez Ocasio (alias Bad Bunny) rompió esa fórmula por completo, y no lo hizo acercándose al centro, sino redefiniendo dónde está ese centro.

Al actuar casi exclusivamente en español y apostar sin complejos por el argot puertorriqueño, la política y las realidades sociales de su tierra, Bad Bunny reveló una verdad contraintuitiva: cuanto más arraigado estás en tu cultura, más universal puede llegar a ser tu impacto.

Cómo Bad Bunny redefinió el “escenario”:

  • Integridad cultural: No tradujo sus letras para el público global; invitó al mundo a conocerlo en sus propios términos y a aprender su idioma.
  • La comunidad como divisa: Sus conciertos en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot (el Choliseo o El Choli) transformaron un pabellón local en un destino global, demostrando que no tienes que perseguir al mundo si el mundo valora lo que representas.
  • Influencia multidimensional: Desde sus apariciones en la WWE hasta campañas de moda de lujo, el nativo de Vega Baja se mueve con naturalidad entre subculturas sin perder nunca su identidad esencial.

LLYC: Arquitectos del escenario global

Para las marcas, la lección no es imitar a los artistas, sino desarrollar la capacidad organizativa para escalar la autenticidad sin desvirtuarla. Esto es mucho más difícil de lo que parece, y pocas organizaciones están estructuradas para hacerlo bien.

La autenticidad cultural por sí sola no garantiza la confianza. Las marcas operan ahora en un entorno polarizado donde la reputación, la licencia social y las expectativas de los stakeholders cambian rápidamente de un mercado a otro.

Aquí es donde LLYC desempeña un papel catalizador. A través de nuestro trabajo en análisis de polarización, estrategia de licencia social e inteligencia multicultural, ayudamos a las organizaciones a anticipar riesgos, conectar con las comunidades de forma creíble y mantener la relevancia ante audiencias fragmentadas. El resultado no es solo visibilidad, es resiliencia en mercados donde la percepción se mueve tan rápido como la propia cultura.

Lecciones de la nueva frontera: Un manifiesto multicultural

El “Norte Global” ya no es el único guardián del gusto, la influencia o el comercio. Las audiencias más comprometidas, digitalmente nativas y fieles a las marcas viven ahora en todo el Sur Global y en las poderosas diásporas de EE. UU. y Europa.

Para las marcas globales, el multiculturalismo ya no es una casilla que marcar en la responsabilidad social corporativa. Es un imperativo comercial.

Para tener éxito en esta nueva frontera, las organizaciones deben:

  1. Dejar de “adaptar” y empezar a “encarnar”: No se limiten a traducir campañas; constrúyanlas a partir de insights culturales desde el origen.
  2. Reconocer la fluidez de la identidad: Los consumidores actuales se mueven en la intersección de identidades nacionales, lingüísticas, generacionales y digitales.
  3. Invertir en credibilidad local: Del mismo modo que Bad Bunny invirtió en Puerto Rico, las marcas deben demostrar un compromiso real con las comunidades a las que sirven, no solo venderles productos.

 

El futuro es auténtico y, juntos, podemos diseñarlo

El ascenso de Bad Bunny envía una señal clara: la especificidad cultural escala ahora más rápido que la neutralidad cultural.

Las organizaciones que acepten esta realidad generarán una lealtad más profunda y posiciones de mercado más sólidas a través de las fronteras. Aquellas que sigan diluyendo su mensaje para una audiencia global genérica descubrirán que ese público está cada vez más fuera de su alcance.

La pregunta ya no es si las marcas deben operar en un mundo multicultural. Es si están estructuralmente preparadas para competir en él.

En una era que es a la vez fragmentada e hiperconectada, no necesitas un traductor. Necesitas un socio que domine el lenguaje necesario para dar forma a lo que está por venir.

El resultado electoral del 8 de febrero en Aragón abre una etapa distinta que obliga a anticiparse a los cambios institucionales. Hemos elaborado un estudio que examina no solo los números, sino las fórmulas de gobernabilidad que condicionarán los planes de negocio en la región durante los próximos años.

La subida del PP, que dependerá de un VOX que duplica sus escaños, y el retroceso del PSOE, que repite su peor resultado histórico, dibujan un ecosistema político complejo. Esto exige a los tomadores de decisiones actualizar su hoja de ruta ante la ausencia de mayorías absolutas.

¿Cómo alterarán estos resultados la agenda legislativa y las políticas públicas? ¿Qué consecuencias tiene para la inversión empresarial? ¿Qué perfiles políticos serán clave en la interlocución con las compañías?

Accede al informe completo para resolver estas incógnitas y disponer de las claves para anticipar lo que viene.

Ander Gil
Director Senior de Asuntos Públicos

La creatividad ha dejado de ser un ejercicio puramente expresivo para consolidarse como una herramienta estratégica clave en la construcción de valor, reputación y conexión con las audiencias. En este contexto, el reconocimiento a Pablo Hernández, Director Creativo de LLYC, como uno de los “Publicistas para tener en el radar en Colombia en 2026”, por parte de COPU, no solo destaca una trayectoria individual, sino que refuerza el posicionamiento de la firma como un actor relevante en la evolución de la creatividad estratégica en el país.

Más allá del reconocimiento, esta distinción pone en evidencia una tendencia clara en la industria: la consolidación de una creatividad que entiende el negocio, dialoga con el contexto social y responde a los desafíos reales de las marcas y las personas. Hoy, las ideas con impacto son aquellas capaces de articular propósito, coherencia y oportunidad, integrando pensamiento crítico, innovación y sensibilidad cultural en cada etapa del proceso creativo.

Desde esta mirada, la creatividad estratégica se posiciona como un eje transversal en la toma de decisiones, permitiendo detectar oportunidades, resolver problemas complejos y construir narrativas relevantes en entornos cada vez más cambiantes. Liderazgos creativos como el de Hernández impulsan modelos de trabajo colaborativos e interdisciplinarios, donde la diversidad de miradas fortalece las soluciones y amplía su alcance, tanto a nivel local como global, alineando las ideas con los objetivos de negocio y reputación de las organizaciones.

Este tipo de reconocimientos también reflejan una evolución en los criterios con los que hoy se evalúa el impacto creativo. Ya no se trata únicamente de notoriedad o innovación formal, sino de la capacidad de generar valor sostenible, fortalecer la relación entre marcas y audiencias y aportar de manera responsable al ecosistema de comunicación. En un escenario donde la coherencia y la consistencia son determinantes en los momentos de la verdad que enfrentan las organizaciones, la creatividad se reafirma como un motor estratégico para construir confianza y relevancia a largo plazo.