El panorama internacional está reconfigurando las reglas del juego para el entorno corporativo. Tras lo que múltiples expertos califican como una “década perdida”, un periodo caracterizado por el distanciamiento político e institucional entre Europa y América Latina, asistimos a un auténtico cambio de ciclo. En un entorno global interconectado, la geopolítica ya no es una variable externa, sino un factor determinante en las decisiones de inversión y posicionamiento.
Para desgranar este nuevo escenario y evaluar su impacto en las estrategias empresariales, la oficina de LLYC en Madrid organizó un desayuno de trabajo moderado por nuestra socia, Luisa García. El encuentro contó con la participación de Pelayo Castro, diplomático y director para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), quien, junto a varios de nuestros clientes, ayudó a entender el contexto más estratégico de la nueva relación UE-América Latina y a identificar las oportunidades que se abren ahora mismo a ambos lados del Atlántico.
A continuación, sintetizamos las tres grandes claves que definirán la agenda corporativa e institucional en los próximos meses:
1. Las tres prioridades de Bruselas: recursos y estabilidad
La Unión Europea afronta una etapa de redefinición de sus alianzas estratégicas. En este contexto, América Latina y el Caribe recuperan un papel fundamental en la agenda de Bruselas, articulada en torno a tres objetivos urgentes:
- Fortalecer la seguridad y la defensa frente a nuevas amenazas globales.
- Garantizar la estabilidad en su vecindad geopolítica.
- Diversificar sus socios comerciales para reducir la dependencia de potencias competidoras.
Esto se traduce en que Europa ya está destinando más recursos, atención y facilidades a aquellos proyectos e inversiones que conectan ambas regiones, algo clave para las cuentas globales que gestionamos. La estrategia de inversión Global Gateway en la región, así como el impulso europeo a la firma de acuerdos comerciales, son ejemplos claros de este nuevo espacio de oportunidad.
2. México y Mercosur: ventanas de oportunidad en el terreno comercial
El análisis geopolítico cobra verdadero sentido cuando se traduce en dinámicas de mercado e inversión:
- México: el inicio de su nuevo ciclo político abre una ventana de oportunidad prioritaria para la internacionalización y la consolidación de empresas españolas. El país norteamericano busca ampliar y diversificar activamente su red de socios comerciales, ofreciendo un terreno idóneo para proyectos de largo alcance.
- Mercosur: a pesar de la complejidad técnica y política que rodea la ratificación del acuerdo comercial con la UE, la conclusión del debate es nítida. Los actores económicos necesitan, por encima de todo, un marco regulatorio predecible y estable que actúe como anclaje seguro para las decisiones de inversión a largo plazo.
3. El factor regulatorio: estar en Bruselas ya no es opcional
Si una conclusión imperó durante el encuentro es que Bruselas ha consolidado su posición como un centro de influencia clave para los negocios. Para cualquier corporación latinoamericana con ambición global o intereses en el continenteeuropeo, estructurar una sólida presencia institucional en la capital comunitaria ha dejado de ser una alternativa secundaria.
Tener presencia activa en el núcleo regulatorio europeo es una necesidad de negocio que responde a tres ventajas competitivas:
- Anticipación: monitorizar y entender los desarrollos legislativos antes de su aprobación definitiva.
- Influencia ética: participar de forma transparente y constructiva en la configuración de las normativas del futuro.
- Defensa estratégica: proteger de manera directa los intereses corporativos allí donde se definen las políticas que impactan a escala global.
En definitiva, este encuentro reafirma nuestra apuesta por conectar las tendencias globales y el análisis geopolítico con la estrategia de negocio. En el mercado actual, la capacidad de descifrar el entorno normativo y de anticipar el contexto internacional es el verdadero motor de la competitividad empresarial.
La última propuesta de la SEC es más que una reescritura técnica de las normas de valores. Es un esfuerzo por reducir la fricción para los emisores y hacer que los mercados públicos sean una opción más accesible para las compañías que, de otro modo, podrían optar por permanecer privadas.
Las reformas propuestas se centran en dos áreas principales: modernizar el proceso de oferta registrada y simplificar ciertos requisitos de reporte para compañías públicas, especialmente para empresas pequeñas y medianas. Entre otros cambios, la SEC ampliaría el acceso a las ofertas shelf, simplificaría aspectos del proceso del Formulario S-1, extendería ciertas flexibilidades de comunicación y registro actualmente reservadas para emisores más grandes, ampliaría la cobertura de análisis de research por parte de broker-dealers y expandiría la preeminencia federal en ofertas registradas. También recalibraría los requisitos de reporte para compañías públicas elevando el umbral de large accelerated filer de 700 millones de dólares a 2.000 millones de dólares, creando un período de adaptación de cinco años tras la IPO para compañías recién cotizadas, ampliando las facilidades de divulgación simplificada a un universo más amplio de emisores y preservando la exención de certificación de auditoría SOX 404(b) para los non-accelerated filers.
Las implicaciones son significativas. Durante mucho tiempo, las compañías han evaluado los beneficios del acceso a los mercados públicos frente al coste, la complejidad y el escrutinio que implica operar como empresa cotizada. La SEC ha señalado que los requisitos regulatorios para compañías públicas se han acumulado con el tiempo, mientras que el número de compañías públicas en Estados Unidos ha disminuido, una dinámica que es central en el enfoque declarado de la agencia de incentivar a más compañías a “salir a bolsa y permanecer públicas”.
Pero un mayor acceso no significa una menor supervisión. Si se adoptan, las propuestas podrían reducir ciertas cargas regulatorias y proporcionar a las compañías una mayor flexibilidad, pero la credibilidad en los mercados públicos sigue siendo algo que debe ganarse. Los inversores continuarán exigiendo cifras sólidas, una narrativa de equity disciplinada, madurez en el gobierno corporativo, divulgación transparente y equipos directivos que sepan comunicarse bajo presión.
Esa distinción es fundamental para las compañías que evalúan los mercados públicos. La preparación para una IPO no es simplemente un ejercicio legal, contable o de presentación de documentos. También es un ejercicio de posicionamiento, gobierno corporativo, divulgación y comunicación. Una compañía puede beneficiarse de un marco regulatorio más flexible, pero aun así necesita demostrar que está preparada para operar con la disciplina, transparencia y consistencia que se espera de una empresa cotizada.
Ahí es donde el asesoramiento experimentado en comunicación de mercados de capitales se vuelve esencial. En LLYC, asesoramos a compañías en los momentos que definen su preparación para los mercados públicos, ayudando a los equipos directivos a reforzar su narrativa de equity, fortalecer la disciplina de divulgación, prepararse para el escrutinio de los inversores y construir la infraestructura de comunicación necesaria para ganar credibilidad ante el mercado.
Desde la perspectiva de preparación del emisor, las compañías mejor posicionadas para beneficiarse probablemente serán aquellas que utilicen estratégicamente la flexibilidad adicional, no como un sustituto de la preparación, sino como una forma de acceder a los mercados públicos con mayor control, mejor timing y un plan de mercados de capitales más sólido a largo plazo.
También existe una dimensión importante de confianza de los inversores. La SEC describe las propuestas como medidas destinadas a preservar la protección de los inversores mientras se reducen los costes y la complejidad para los emisores. Al mismo tiempo, Reuters informó que grupos de la industria acogieron favorablemente las propuestas, mientras que defensores de la protección al inversor advirtieron que una menor divulgación y supervisión podría generar preocupaciones sobre transparencia o aumentar el riesgo de conductas indebidas. Ese debate probablemente marcará el proceso de comentarios públicos y subraya por qué las compañías deberían analizar estas reformas tanto desde la perspectiva de la captación de capital como desde la confianza de los inversores.
La conclusión: esta propuesta indica que el entorno regulatorio para las IPOs y los requisitos de reporte de compañías públicas podría estar entrando en una nueva fase. Para consejos de administración, equipos directivos y sponsors que evalúan los mercados públicos, la cuestión ya no es únicamente si la ventana para salir a bolsa está abierta. La cuestión es si la compañía está preparada para operar en un mercado donde el acceso puede volverse más sencillo, pero donde las expectativas de credibilidad, transparencia y ejecución siguen siendo elevadas.
Estas normas siguen siendo propuestas y aún queda por delante un período de comentarios públicos de 60 días. Pero la dirección es clara: la SEC está reconsiderando activamente el marco de las compañías públicas, con énfasis en la captación de capital, la divulgación escalada y una mayor flexibilidad para los emisores.
Para las compañías que ya están en el camino hacia una IPO, este es el momento de reevaluar su nivel de preparación desde esa perspectiva.
Tras años persiguiendo el volumen, el escenario digital ha cambiado las reglas del juego. La visibilidad ha dado paso a la credibilidad.
El ecosistema actual se ha vuelto dual y complejo, atrapado en una tensión evidente. Por un lado, la exigencia técnica de optimizar datos para alimentar a los algoritmos de la IA; por el otro, la necesidad imperativa de conectar desde la empatía humana.
En un entorno saturado, la relevancia ya no es una opción; requiere rigor metodológico, lectura cultural y la habilidad de convertir cada impacto en un espacio de autenticidad real.
01. INFLUENCIA DUAL: CONQUISTANDO EL CEREBRO DE LA IA Y EL CORAZÓN DE LAS PERSONAS
Una estrategia invisible para las máquinas y profundamente emocional para las audiencias
El funnel de descubrimiento y venta ha incorporado un nuevo actor que no consume, pero que decide qué se consume: los Grandes Modelos de Lenguaje (LLMs). Estos modelos no son un destino final, sino un intermediario, pero uno en el que la audiencia confía cada vez más para obtener recomendaciones. En este nuevo tablero, la batalla por aparecer en las respuestas de la IA redefine la estrategia de las empresas. Las IAs interpretan tu marca, la resumen y la posicionan en base a los atributos con los que te asocian, las fuentes que te citan y la autoridad de tu huella digital. Debemos ser conscientes de la relevancia de la IA como método de ratificación de información y por tanto de influencia en los hábitos de consumo y las opiniones del usuario.
Hoy el marketing es inevitablemente dual: necesitamos contenido estructurado para posicionarnos en el “cerebro” de la IA, pero también un enfoque humano para seguir conectando con quién queremos conectar: las personas. El aprendizaje estratégico es claro: la IA te descubre, pero el humano te valida. Mientras la optimización técnica asegura que los LLMs recomienden tu marca, la prescripción y la conversión final seguirán dependiendo de la empatía y la confianza; un terreno exclusivamente humano que ningún avatar o algoritmo podrá replicar.
02. LA RELEVANCIA CULTURAL: ENTRETENER O DESAPARECER
El entertainment ya no es un formato, es el peaje obligatorio para captar la atención
Si tu marca no está entreteniendo, está perdiendo dinero. En un panorama donde el 97% de los usuarios acude a las redes sociales buscando entretenimiento, la premisa es rotunda: o aportas valor cultural o apartas. La relevancia cultural consiste en hacer que las marcas formen parte de la vida de las personas de forma natural. Grandes presupuestos pueden comprar impresiones, pero si no se consigue integrar la marca en momentos significativos, no hay relevancia ni negocio. Anuncios aburridos cuestan un 27% más en captar atención, mientras que marcas como Oura, On Running y Lego han duplicado la preferencia del consumidor simplemente siendo entretenidas.
Una vía excepcional para lograr esto es la creación de hábitos compartidos, un enfoque para ganar relevancia a través del diseño de rituales. Marcas como KitKat, Corona, Guinness u Oreo han construido su imperio sobre rituales de consumo que se integran en el ocio diario.
Además, este entertainment encuentra su máximo exponente en la música, que se ha transformado en el escaparate promocional perfecto. Ya no basta con patrocinar un festival; ahora marcas como Cupra, Adidas o Gucci operan como discográficas, financiando carreras musicales para colarse directamente en comunidades preexistentes y altamente fidelizadas.
Si quieren penetrar en la cultura, las marcas deben ser productoras de entretenimiento. Conectar a través de la música o de rituales propios ya no es una opción de branding; son algunas de las vías para que el consumidor te abra, voluntariamente, las puertas de su tiempo libre. Y eso es todo un logro.
03. EXPERIENCIAS FÍSICAS QUE EVOCAN ASPIRACIONALIDAD
Frente a la saturación digital, lo físico se convierte en el motor del FOMO y fuente de prescripción
Para dominar la conversación digital, irónicamente, las marcas están teniendo que volver al mundo físico. Generar influencia hoy pasa por diseñar experiencias hiper-tangibles que provoquen una reacción genuina (y por ende, compartible) en los creadores. Ya no sirve enviar un producto en una caja bonita; hay que evocar emociones y trasladar universos narrativos enteros a través de los sentidos.
Vemos ejemplos brillantes de esta experiencia pensada para impactar. Overskin, para demostrar la resistencia al agua de su nueva máscara de pestañas, envió a creadores un libro de fotos tristes para que sus propias lágrimas pusieran a prueba el cosmético. En el sector del lujo, Miu Miu sorprendió con el unboxing de su fragancia “Fleur de Lait”, empacada en arena kinética que simulaba helado y debía ser retirada con una cuchara. Y en retail, Fnac L’Illa Barcelona ha lanzado GRA, un espacio que une café de especialidad y bollería de autor, transformando la filosofía de trazabilidad y honestidad en una experiencia presencial donde la cultura y el ocio se consumen de forma tangible.
El unboxing o la visita a tienda ya no son procesos logísticos, sino el primer acto de una campaña de contenido. El asombro material es la chispa que enciende el FOMO digital: si quieres que un creador hable de ti con pasión, dale una experiencia física que no pueda evitar compartir.
04. LA ERA DE LA RESONANCIA MUTANTE: CÓDIGOS HUMANOS PARA EL ALGORITMO INVISIBLE
Cuando las plataformas cierran el grifo de la visibilidad, la credibilidad se convierte en el único activo rentable.
El paradigma de la influencia basada puramente en el volumen ha colapsado. Plataformas como TikTok han dejado de regalar alcance y las visualizaciones caen, sumándose al estancamiento orgánico que Instagram lleva arrastrando. Como respuesta directa, el boosting de contenidos de influencers por parte de las marcas se triplicó durante el pasado año (datos de Primetag e IAB). Hubo una época en la que la influencia era, simplemente, cuestión de visibilidad: audiencias masivas, métricas de alcance, impactos multiplicados. Sin embargo, en 2026, la influencia ha evolucionado hasta pasar del plan de contenidos al plan de medios.
Esta caída del alcance orgánico redefine el rol del creador. Ya no se les contrata por ser meros escaparates de distribución; se les contrata por su autoridad. Hoy más que nunca, la influencia no se mide en seguidores, sino en su capacidad de generar relevancia estratégica y cultural. La credibilidad no es una métrica, es un privilegio y la influencia no puede gestionarse desde la improvisación.
El cambio de paradigma exige a las marcas dejar de comprar “alcance bruto” para empezar a comprar “confianza delegada“. En este nuevo modelo el creador aporta la legitimidad, la comunidad y el mensaje, mientras que la marca pone la inversión en medios (boosting) para que ese mensaje escale más. Activar perfiles sin autoridad comunitaria, por muchos seguidores que tengan, es hoy un riesgo a nivel presupuestario.
Las cifras de nuestro último informe con Appinio en 2025 ya dejaban una conclusión difícil de ignorar: la IA había dejado de ser una herramienta de consulta puntual para convertirse en un intermediario habitual entre las marcas y las personas. El 60% de los españoles utilizaba IA generativa con regularidad y, entre los menores de 30 años, un 70% confiaba más en la respuesta de una IA que en la recomendación de un influencer.
Un año después, esa transformación ha ido mucho más allá del consumo. La IA ya no solo condiciona decisiones de compra: empieza a influir también en la reputación corporativa, la relación con inversores, la atracción de talento o la percepción social de las marcas. En este contexto, el 93,5% de los españoles ya utiliza IA de forma activa y, lo más revelador, su crecimiento ya no responde solo al patrón del early adopter joven: el 65,2% de las personas entre 18 y 29 años afirma usarla “mucho más” que hace un año, pero entre los 45 y 65 años el porcentaje alcanza ya el 61,7%. La IA ya no tiene segmento. Está en todas partes y media en todas las decisiones.
Este nuevo informe, desarrollado junto a Appinio, nace de esa evolución, para pasar de la medición del 2025, centrada en el impacto de la IA en la comunidad compradora, a una medición holística que abarca las 4 grandes dimensiones de negocio de cualquier compañía: Comunidad Compradora, Comunidad Colaboradora, Comunidad Inversora y Comunidad Reguladora.
El informe se ha construido con un objetivo doble. Ofrecer un mapa accionable a los responsables que toman las decisiones en cada uno de los cuatro capitales (CMO, CHRO, IRO, Corporate/ESG) y al CEO, que es quien tiene que articularlas. Así como aportar a la conversación pública datos que demuestren cómo y hasta dónde la IA está cambiando la relación entre las empresas y sus comunidades en España.
Marta de Vicente
AI Strategy PMO
Paula Valverde
Marketing Solutions Senior Consultant
Los premios SABRE EMEA reunieron algunos de los trabajos más relevantes en materia de reputación corporativa y comunicación de la región, reconociendo proyectos que están redefiniendo la forma en que las marcas operan en momentos de complejidad cultural y financiera. Este año, “Signs of Pride” fue reconocido como ganador, destacando la fuerza y el alcance de nuestro trabajo en torno a narrativas sociales.
“Signs of Pride” fue reconocido en la categoría de Audiencias Especializadas – Marketing Multicultural por devolver el activismo al centro del Orgullo en un momento de creciente presión global sobre los derechos LGBTIQ+. El proyecto recuperó pancartas de protesta originales de las primeiras marchas y las devolvió al Pride 2025, llevadas nuevamente tanto por activistas pioneros como por nuevas generaciones, creando un diálogo intergeneracional sobre la fragilidad de los derechos. Con más de 500 participantes en América y Europa y su amplificación a través de un documental protagonizado por Ramón Linaza, combinó acción en vivo, narrativa y un archivo abierto para reavivar el debate sobre la necesidad de defender activamente el progreso social.
Además de este reconocimiento, PRovoke Media nos ha incluido recientemente en su lista de Las 60 Mejores Agencias de Europa 2026, reforzando aún más la consistencia y el impacto de nuestro trabajo en toda la región.
En un contexto como el de los premios SABRE EMEA, donde el trabajo de reputación corporativa se evalúa cada vez más por su capacidad para moverse entre la cultura, la sociedad y los mercados, ambos casos destacan como ejemplos de cómo la comunicación puede dar forma al significado más allá de las narrativas tradicionales, donde la relevancia, la responsabilidad y el impacto definen la reputación.
Enhorabuena a todos los equipos y colaboradores que hicieron posibles estos proyectos.
Descubre cómo la Inteligencia Artificial y los nuevos algoritmos están redefiniendo la jornada del paciente en el mercado de las plumas adelgazantes.
El marketing farmacéutico tradicional, fuertemente enfocado en el SEO clásico y en posicionar enlaces en los motores de búsqueda, se enfrenta a un cambio de paradigma irreversible. La rápida adopción de los Modelos de Lenguaje Grande (LLMs) como ChatGPT, Gemini o Claude ha provocado una transición profunda en el recorrido de médicos y pacientes: hemos pasado de buscar información (Search) a consumir respuestas directas (Answer).
Tomando como escenario el competitivo mercado de las terapias inyectables para la pérdida de peso (GLP-1) en Brasil —donde las búsquedas de “plumas para adelgazar” ya han superado a las de “dietas” —, analizamos más de 555.000 menciones algorítmicas. ¿El objetivo? Revelar las reglas invisibles que determinan a qué marcas deciden recomendar las IA y cuáles quedan relegadas al olvido digital.
¿Qué encontrarás en el informe?
- La batalla por el mind share algorítmico: comprende por qué las inteligencias artificiales priorizan la base científica y el principio activo de un tratamiento por encima del marketing de marca tradicional.
- La brecha de visibilidad en tiempo real: analizamos cómo moléculas líderes como la Semaglutida y la Tirzepatida dominan las respuestas de la IA , y cómo los laboratorios están compitiendo por capturar ese espacio semántico.
- El impacto del uso off-label y las marcas irregulares: descubre cómo los algoritmos procesan y evalúan la percepción del mercado real, las prescripciones fuera de indicación y las alertas sanitarias.
- Marketing y Comunicación Dual (Contenido para humanos y máquinas): claves prácticas y optimizaciones técnicas para que tu ecosistema digital sea visible para los LLMs.
- El futuro del mercado hacia 2030: un vistazo a la llegada de las terapias de quinta generación y las futuras soluciones orales que transformarán el sector.
Si la IA no te recomienda en su respuesta, sencillamente no existes. Domina las respuestas del mañana, hoy. Accede al estudio completo para entender cómo competir y posicionarte en un mercado donde la decisión ya no depende únicamente del médico o del paciente, sino también de los algoritmos.
Históricamente, el vínculo entre el tejido empresarial de América Latina y la Unión Europea se ha limitado a una perspectiva meramente transaccional y de exportación de bienes. No obstante, ante la escalada de fricciones comerciales entre las potencias de China y Estados Unidos, la Unión Europea emerge como un aliado de notable estabilidad y atractivo estratégico para las corporaciones latinoamericanas.
Este reposicionamiento estratégico no ocurre en el vacío. Desde 2023, la relación UE-América Latina vive un momento de refuerzo estructural por diversos motivos. Primero, la iniciativa de inversiones Global Gateway de la UE busca movilizar 45.000 millones de euros destinados a infraestructura, energía, digitalización y cadenas de suministro en la región. Segundo, gracias a los avances en el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur —tras más de dos décadas de negociaciones— se abre un mercado combinado de más de 700 millones de personas. Tercero, la nueva Agenda Estratégica UE-CELAC, impulsada en las cumbres de julio de 2023 en Bruselas y noviembre de 2025, consolida un marco de partenariado que va más allá de lo comercial para abarcar cadenas de valor críticas.
Este marco estratégico ofrece oportunidades concretas tanto para las empresas latinoamericanas que buscan acceso y financiación europea, como para las corporaciones europeas que necesitan proveedores fiables de minerales críticos, alimentos y energías renovables. Se trata, por tanto, de una relación de interdependencia mutua, no de una dependencia unilateral.
En este contexto y ante una situación geopolítica global marcada por la imprevisibilidad constante, el mercado único europeo —con una base de casi 450 millones de usuarios— brinda un ecosistema de seguridad jurídica y estabilidad. A ello se suman otros activos de primer orden: un tamaño de mercado que lo convierte en el mayor bloque comercial del mundo por volumen de importaciones; una demanda diversificada y sofisticada, dispuesta a pagar prima por calidad, trazabilidad y sostenibilidad; y la capacidad de fijar estándares globales que luego adoptan terceros países.
Bruselas como prescriptor regulatorio
La influencia estructural de la Unión Europea reside en su capacidad para exportar su marco normativo y convertirlo en el estándar de facto a nivel internacional. Este liderazgo regulador ejerce una tracción normativa directa sobre legislaciones extracomunitarias, forzando a diversas cadenas de valor globales a homologar sus operaciones con los estrictos estándares europeos en ecosistemas críticos como la economía de los datos, la sostenibilidad, la trazabilidad agroalimentaria (agrifood) y la seguridad sanitaria.
En América Latina esto es especialmente relevante en sectores con alta exposición regulatoria europea. Por ejemplo, en agronegocios (Brasil, Colombia y Perú), el Reglamento de Deforestación (EUDR) exige trazabilidad de toda la cadena de suministro para soja, carne, cacao, café y aceite de palma. En minería (Chile, Perú, México), el Reglamento de Minerales Críticos (CRM) y el CBAM imponen estándares de huella de carbono y debida diligencia que redefinen la competitividad exportadora. En energía (Brasil y México), la normativa de hidrógeno verde y los contratos de compra de energía renovable determinan quién tendrá acceso preferente a financiación europea. Igualmente, la adopción temprana de estos estándares resulta en una condición estructural para competir a escala global. Así, el interés para las empresas latinoamericanas no pasa solamente por cuestionar si la regulación europea afectará a sus cadenas de valor, sino por lograr influir en su formulación para evitar impactos negativos en sus modelos de negocio.
La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, califica la alianza entre la UE y América Latina y el Caribe como un partnership of choice, dándole prevalencia a inversiones en sectores energéticos y de transición verde, materias primas críticas, infraestructura digital, logística.
En este sentido, intereses sectoriales concretos definen la ventaja competitiva de América Latina ante Europa: la UE necesita diversificar sus cadenas de suministro de minerales críticos —litio chileno, cobre peruano, niobio brasileño—, garantizar el abastecimiento de proteínas (soja, carne, productos del mar) con estabilidad de precios y condiciones sanitarias, y asegurar fuentes adicionales de energía alineadas con sus objetivos climáticos.
Esa dependencia puede ser una palanca de negociación poderosa para las empresas latinoamericanas ante Bruselas.
Estas sinergias han generado una apertura en las instituciones europeas, que hoy se sientan a la mesa con aliados corporativos que ofrezcan certidumbre institucional y estabilidad en sus operaciones – todo esto dentro de su estrategia de de-risking con respecto a China y USA. Ello abre la puerta a que empresas latinoamericanas de sectores agroalimentario, minero y energético, puedan trascender del mero papel de proveedor de materias primas y convertirse en un socio relevante para el crecimiento y la estabilidad del mercado europeo.
El coste de la inacción: un vacío representativo
La lógica del espacio de influencia institucional en Bruselas supone que quienes no participan en la conversación terminan asumiendo las reglas que otros diseñan. En la actualidad, mientras que el activismo medioambiental y social con foco en América Latina —organizaciones como Amazon Watch, Global Witness o Greenpeace—, y los diferentes intereses europeos ocupan activamente los espacios de interlocución, la empresa privada latinoamericana mantiene una postura de espectador, estando prácticamente ausente de las discusiones donde se decide su futuro comercial.
La magnitud de este vacío queda expuesta al analizar las cifras oficiales. Según el Registro de Transparencia de la Unión Europea, de las aproximadamente 12.500 corporaciones y asociaciones empresariales acreditadas para incidir en el proceso legislativo comunitario, las de origen latinoamericano no alcanzan ni el 1% del total. Aún más revelador es que, dentro de esa ínfima proporción, más del 80% corresponde a organizaciones sin ánimo de lucro que abogan por intereses ambientales y sociales en la región.
Esta asimetría en la representación tiene consecuencias operativas directas. Al delegar el relato regional exclusivamente en actores del tercer sector o en competidores europeos, las corporaciones latinoamericanas permiten que las normativas se redacten sin contemplar las realidades técnicas, logísticas y los tiempos de la industria en América Latina. Cuando la voz corporativa no está en la mesa, las normativas tienden a generar barreras de entrada artificiales, pérdida de competitividad y sobrecostos de cumplimiento normativo.
Mantener esta ausencia compromete la competitividad de cualquier compañía latinoamericana con proyección global. El sector privado latinoamericano debe integrar la incidencia pública europea en su modelo de negocio, desplegando una estrategia de Asuntos Europeos estructurada y profesionalizada en Bruselas. A través de una interlocución directa y especializada con los reguladores Europeos, las empresas de la región podrán convertir la agenda legislativa comunitaria en un acelerador de negocio, evitando que se transforme en una barrera operativa para su expansión transnacional.
Lo que Bruselas exige de los líderes corporativos latinoamericanos
Para transitar de la observación a la influencia, las empresas latinoamericanas necesitan ejecutar una estrategia de Asuntos Europeos altamente profesionalizada. Quienes logran anticiparse y posicionarse con éxito en la capital comunitaria dominan tres frentes clave:
- Incidencia temprana en el ciclo legislativo. El ecosistema institucional comunitario habilita mecanismos de consulta e interlocución directa para calibrar el impacto normativo, pero su activación exige alta sofisticación técnica y rigor procedimental. La alta dirección debe garantizar la participación estructurada de su compañía en la fase preparatoria y en la primera lectura: desde las consultas públicas de la Comisión, hasta el trabajo técnico en las comisiones del Parlamento Europeo y los grupos de trabajo del Consejo. Estos son los hitos críticos donde aún es factible introducir enmiendas sustantivas al diseño de la norma. Este posicionamiento proactivo es vital para asegurar que la legislación europea tenga en cuenta las realidades operativas y los tiempos de la industria latinoamericana. Tratar de influir sobre un texto consolidado equivale a operar bajo un marco regulatorio ya impuesto y ceder la competitividad a terceros.
- Alineación del relato corporativo con la agenda geopolítica europea. La excelencia operativa no deriva mecánicamente en capital político o reputacional. El verdadero desafío consiste en decodificar el ecosistema comunitario europeo e integrar la realidad de la empresa en la dialéctica de Bruselas. Las compañías latinoamericanas deben sofisticar su posicionamiento institucional, demostrando con solidez técnica de qué manera sus cadenas de valor contribuyen a las prioridades geoestratégicas de la Unión Europea, tales como la autonomía de suministro, la seguridad y la transición ecológica. Esto considerando, por ejemplo, que la UE importa el 78% de su litio y el 85% del niobio de países como Chile y Brasil.
Conclusión: la influencia constante como activo estratégico
Posicionarse ante el ecosistema institucional europeo exige el mismo nivel de rigor, consistencia y transparencia que cotizar en los mercados financieros internacionales. Por ello, la alta dirección latinoamericana debe desplegar una inteligencia relacional ágil: mapear constantemente a los decisores, renovar alianzas estratégicas y posicionar el valor estructural de sus compañías y sectores ante los legisladores.
Los grandes acuerdos políticos entre América Latina y Europa abren puertas, pero no protegen automáticamente los intereses de una empresa. Aunque las cumbres internacionales marcan la agenda general, la verdadera defensa del negocio ocurre antes y después de las fotos oficiales. Para las corporaciones latinoamericanas, estos momentos de máxima atención política no deben ser vistos como un mero trámite diplomático, sino como la plataforma ideal para colocar sus mensajes clave y sus necesidades operativas en el radar de los reguladores europeos.
Navegar la complejidad de este ecosistema exige una arquitectura de Asuntos Corporativos especializada, capaz de traducir el laberinto normativo de Bruselas en ventajas competitivas directas. Sin una estrategia de influencia sostenida, que anticipe los ciclos políticos y traduzca la realidad operativa al regulador, las compañías latinoamericanas quedarán relegadas a la posición de espectadores mientras terceros dictan el futuro de sus mercados.
Desarrollado para celebrar el centenario de Cervezas Alhambra, Sosegá es un proyecto cultural y de branded content arraigado en la filosofía pausada de la marca, de la que surge el primer palo flamenco concebido para expresar la calma; una nueva forma de entender el flamenco después de casi 100 años. Inspirado en el ritmo de la ciudad de Granada, lugar de origen de la marca y una de las cunas históricas del flamenco, el proyecto va más allá del storytelling para construir una narrativa a través de la propia creación.
Desarrollado junto a catorce grandes figuras del flamenco bajo la dirección musical del icónico productor Javier Limón, Sosegá fue concebido como una expresión artística original con compás, técnica y carácter emocional propios, introduciendo ideas inéditas dentro del género, como la ausencia de un estribillo final.
Llevado a la vida en colaboración con Casa Limón en la dirección musical y con la producción audiovisual de Little Spain, la iniciativa fusionó tradición y nuevos códigos creativos. En una segunda fase, artistas como Pablo López, Ana Mena, Dellafuente y Paper Citizen reinterpretaron Sosegá desde sus propios géneros, ampliando su alcance y conectando con nuevas audiencias. El proyecto ya ha sido reconocido en los Premios Nacionales de Creatividad (CdeC) y en los BCMA Awards, donde recibió múltiples galardones.
En un contexto en el que plataformas globales como The One Club for Creativity destacan cada vez más ideas que trascienden los formatos, Sosegá puede entenderse como una exploración creativa de cómo la filosofía de una marca puede traducirse en una expresión cultural, abriendo conversaciones en torno a la intersección entre branding, arte y tradición.
Enhorabuena a todos los equipos y colaboradores que hicieron posible este proyecto.
Con el cierre de la jornada electoral del 12 de abril, Perú definió una nueva etapa política que marcará el rumbo del país en los próximos años. Más allá de los resultados presidenciales, la elección dejó una pregunta central para el nuevo ciclo: ¿tendrá el próximo gobierno las condiciones políticas para sostener la gobernabilidad o enfrentará un escenario de alta fragmentación, negociación permanente y potencial bloqueo institucional? Las Elecciones Generales 2026 incluyeron la elección de presidente y vicepresidentes, diputados, senadores y representantes ante el Parlamento Andino.
Este proceso inauguró además el retorno a un Congreso bicameral, con 130 diputados y 60 senadores, en una configuración que reordena la arquitectura institucional del país y modifica la dinámica de relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. La conformación de esta nueva estructura será determinante para entender la viabilidad de reformas, la formación de mayorías y la estabilidad política en los próximos años.
Para el sector privado, este nuevo escenario anticipa un entorno político e institucional en el que será clave comprender no solo quiénes resultaron elegidos, sino también cómo se distribuye el poder, qué alianzas podrían articularse y qué riesgos o tensiones podrían emerger en la agenda legislativa y regulatoria. Leer con rapidez el nuevo mapa político será fundamental para anticipar impactos y construir mejores espacios de diálogo con los actores institucionales. Esta inferencia se apoya en la nueva composición bicameral y en el hecho de que ninguna elección de este tipo se agota en el dato electoral, sino en la gobernabilidad que habilita o restringe.
El resultado electoral en Andalucía abre un nuevo escenario de gobernabilidad tras cuatro años de mayoría absoluta del Partido Popular, en el que será más necesario que nunca anticiparse a las prioridades del futuro Ejecutivo y los nuevos equilibrios parlamentarios. Hemos elaborado un estudio que examina no solo el alcance de los resultados electorales, sino las perspectivas legislativas de un gobierno que influirá en la actividad empresarial de la región durante los próximos años.
La victoria del Partido Popular, que pierde su mayoría absoluta y liga su destino a un Vox que se convierte en socio indispensable para la gobernabilidad. Todo ello con un PSOE que empeora sus resultados respecto a los comicios de 2022 y registra una derrota histórica, profundizando en su desgaste frente al auge de otras formaciones situadas a su izquierda.
¿Cómo alterará este nuevo escenario parlamentario la agenda legislativa y las políticas públicas? ¿Qué sectores estratégicos se verán más reforzados? ¿Cuáles más afectados?
Accede al informe completo para resolver estas incógnitas y disponer de las claves para anticipar lo que viene.
Ander Gil
Director Senior de Asuntos Públicos